Últimas noticias

María Auxiliadora regresa a Triana tras su restauración

María Auxiliadora Triana | Jorge Cabrera

María Auxiliadora regresa a su capilla de los Salesianos de Triana tras el proceso de limpieza y restauración llevado a cabo por Manuel Martín Nieto, con una duración de dos meses y medio. Será trasladada de manera privada y seguidamente a las 20.00 horas se celebrará una Misa de Acción de Gracias.

La intervención en el conjunto escultórico de María Auxiliadora se ha basado desde los criterios de conservación y restauración actuales, basados en el máximo respeto a la obra y la mínima intervención; la documentación; el empleo de metodología analítica científica; diferenciación en las reintegraciones; estabilidad y calidad de materiales empleados, siempre específicos en este ámbito y de alta reversibilidad; y centrándose más hacia una conservación curativa que a la restauración.

Limpieza

Tras el estudio científico y la documentación del estado inicial, se procedió a la limpieza de la Imagen, que por su naturaleza, se dividió en tres zonas, ya que por la naturaleza de sus materiales, no existía compatibilidad de técnicas de limpieza, aunque todas ellas fueron realizas químicamente.

La policromía de la imagen y la peana marmoleada fueron realizadas mediante hisopos, previo test de solubilidad, y limpiada íntegramente mediante la técnica de hisopos con disolvente orgánico apolar y posteriormente neutralizado. La principal función fue la eliminación de repintes, que se habían realizado para ocultar daños, y habían virado cromáticamente, por la polimerización de los aceites secantes del óleo con que fueron realizados. Una vez eliminados estos repintes, se procedió con la misma técnica, pero con el disolvente rebajado, a eliminar la capa de protección oxidada, que se había tornado opaca, y en tonos verdosos, y que sumada a la suciedad generalizada y el humo de las velas, impedían una apreciación correcta de la policromía original. En el caso de la peana, los repintes ocupaban un 40% de su superficie, ya que existía un intento frustrado de ocultar los daños de la separación de ensambles, que eran muy cuantiosos. Todo el proceso fue acompañado con irradiaciones ultravioletas, para poder asegurar una limpieza homogénea.

Los estofados fueron la zona más delicada, ya que la resistencia de la suciedad y repintes era similar, pero la fragilidad del aglutinante del temple impedía la utilización de disolventes orgánicos polares y de la mayoría de los apolares, sobre todos los que lograban descomponer las moléculas del aglutinante de la pátina y repintes. Por este motivo, se procedió a la emulsión del disolvente apolar y la transformación de gel de disolvente, que permite una retención total del mismo, actuando de forma muy superficialmente. Para evitar el roce, necesario en la neutralización y eliminación de restos del gel, éste fue aplicado sobre papel japonés, de forma que la actuación del mismo fue muy controlada, y permitió una limpieza bastante profunda sin dañar el dorado y el temple original.

Por último, la tercera y última zona corresponde a la jamuga donde está Sentada la imagen. Este elemento estaba impregnado con betún, pátina posterior aplicada para ocultar defectos de dorado, localizados principalmente en las oquedades de las tallas. Su remoción fue sencilla, y se realizó con una mezcla de disolventes orgánicos suaves, aplicados con hisopos por toda la superficie.

Eliminación de añadidos

Con la limpieza, quedaron al descubierto todos los remiendos realizados con anterioridad, cuya misión era ocultar los daños, especialmente separación de ensambles, fendas y roturas. Esto se había realizado con un estuco aplicado directamente sobre los indicadores de alteración, salvo la inclusión de algunas chirlatas en la peana. Todas estas operaciones no habían resultado exitosas, ya que se habían vuelto a reproducir. Por ello, se eliminó toda materia añadida que no fuera original.

Sellado de ensambles

La imagen presentaba multitud de grietas, algunas de seria consideración que afectaban a la unidad de las piezas. Algunas piezas fueron separadas completamente para su posterior adhesión adecuada, como pueden ser varios elementos del ropaje, y el dedo anular de la mano derecha, este último, reforzado con una espiga interior. El resto de separaciones de ensambles, fendas y roturas, fueron tratados mediante una inyección de resina acrílica epoxídica de alta resistencia especializada, cuya viscosidad permite ser levemente absorbida por la madera y garantizar una unión muy resistente. Estas inyecciones fueron repetidas hasta en cuatro ocasiones, hasta que las grietas quedaron plenamente selladas. Posteriormente, se aplicó otra resina epoxídica compatible, de la misma naturaleza química, pero aditivada, y especializada para el sellado lignario, con la cual se recompusieron los volúmenes de cada zona afectada.

Reintegración cromática

Las lagunas generadas, limitadas exclusivamente al daño generado, fueron cubiertas con un estuco de restauración, y llevado a nivel mediante bisturí. Una vez enrasadas todas las lagunas, se procedió a la reintegración cromática, de naturaleza acuosa. En el caso de los dorados, fueron reintegrados con pigmentos minerales, aglutinados con resina acrílica. Todas las reintegraciones se ciñeron a la laguna, y son totalmente reversibles, y realizadas con aglutinantes estables y pigmentos inorgánicos.

Protección final

La imagen se ha cubierto con una capa de protección estable, que homogeneiza los brillos, protege la policromía y aporta estabilidad al conjunto escultórico.

Fotos: Jorge Cabrera

About De Nazaret a Sevilla (4855 Articles)
Redacción

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: