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El Dulce Nombre de Bellavista, ejemplo en caridad

Comedor Social de Bellavista | Fundomar

La ayuda al prójimo; servir a los más necesitados. Pilar fundamental que mueve a las hermandades hispalenses en su día a día, en su desarrollo como cristianos. Así, uno de los ejemplos más destacados se encuentra en el barrio de Bellavista, donde la Hermanad del Dulce Nombre del citado arrabal decidió abrir hace cinco años un comedor social, uno de los proyectos caritativos más asentados de la capital sevillana. “La obra social de la Hermandad, aparte de la aportación a Cáritas, es el comedor social; tenemos volcados todos nuestros recursos y esfuerzos”, esboza Diego Centella, hermano mayor de la Corporación. Alfonso Lozano, actual diputado de caridad, fue el encargado, como máximo representante de la hermandad, de abrir las puertas del comedor social: “En el seno de la hermandad nos dimos cuenta de que había que dar un paso más en la ayuda a los vecinos”.

Un simple guiso, detonante

A veces la rutina diaria se convierte en imposible, lo fácil se transforma en difícil. Es el valor de lo cotidiano, al que, generalmente, se le da una escasa trascendencia. Así, un buen día la hermandad de Bellavista fue consciente de la necesidad del barrio. “En una ocasión una señora solicitó un pimiento, un tomate, una cebolla y algo de aceite porque le habían regalado un kilo de lentejas y no tenía para poner el guiso”, cuenta el entonces hermano mayor, Alfonso Lozano: “Nos planteamos muchas cosas”. Esta señora era solo un ejemplo de una situación que se venía repitiendo cada jornada en las dependencias de la corporación. Así lo explica Diego Centella: “Surge por la necesidad de muchas personas de nuestro barrio y de fuera; estábamos y estamos pasando por tiempos difíciles”.

Actualmente, alrededor de 180 personas pasan por el comedor social

Diariamente, a eso de las ocho de la mañana -bien temprano- se inicia la actividad en el comedor social. A partir de esa hora el cocinero y los voluntarios comienzan a trabajar en el menú principal y en el adecentamiento del local para que al mediodía, cuando llegan los usuarios, todo se encuentre en perfectas condiciones. “A las 13:15 h se abren las puertas en dos vertientes: las personas que comen en el comedor y las que se llevan los alimentos para consumirlos en sus domicilios”, narra el diputado de caridad. En este sentido, la comida que se hace en las instalaciones es el almuerzo mientras que se entregan alimentos para el desayuno, la merienda y la cena. “Se hace mucho hincapié en la alimentación de los niños”, destaca el actual hermano mayor.

En cinco años el número de usuarios, desgraciadamente, se ha duplicado, pues el proyecto estaba pensado para unas 80 personas y hoy día acuden al comedor social alrededor de 100 beneficiarios más. “Nunca nos hubiese gustado tener un desarrollo tan pronunciado”, lamenta Lozano, ya que se trata de un signo de las muchas dificultades por la que pasan vecinos del barrio. El crecimiento ha sido posible, en parte, gracias a las ayudas que no han cesado desde personas anónimas, hermandades e instituciones de Sevilla. “El Ayuntamiento de Sevilla a través de unas subvenciones nos permite seguir abiertos”, afirma Centella. Además de numerosas fórmulas imaginativas como rifas, festivales benéficos o cestas de navidad que hablan, no solo del nivel caritativo de la hermandad, sino de la solidaridad en conjunto del barrio de Bellavista.

“Es nuestra bandera”

Las reglas de la hermandad del Dulce Nombre de Bellavista han cumplido durante este año su décimo aniversario. Una corporación joven que crece poco a poco en enseres; en número de hermanos y nazarenos; en idiosincrasia como cofradía; que trabaja, sin prisa pero sin pausa, en el misterio del Señor de la Salud y Remedios; y que ha entendido que la caridad es un pilar básico en una hermandad. Una corporación que, desde la humildad, se ha convertido en un referente en caridad. “El comedor social es nuestra bandera, nuestro estandarte; así, otras hermandades, como la Macarena o el Gran Poder, se vuelcan con la obra social aportando tanto a nivel económico como en el plano emocional”, argumenta Diego Centella: “Hemos encontrado el apoyo y el reconcomiendo pleno de la Sevilla cofrade”.

El comedor social de Bellavista no cumple solo la labor de ofrecer un servicio básico en el ser humano, su aportación va más allá. “Es un sitio donde muchas personas encuentran consuelo día a día”, recalca Alfonso Lozano: “En muchas ocasiones los usuarios tienen ganas de ser escuchados, de dialogar, de contar sus problemas. Los voluntarios se convierten en la figura donde esa persona puede encontrar su paño de lágrimas”. Una simple sonrisa, una sencilla palabra o una mirada cariñosa bastan para alcanzar la felicidad. Felicidad que, aunque sea por unos minutos, por unas horas, brota cada día en los usuarios del comedor social de Bellavista.

“Ojalá tuviésemos que cerrar mañana”

La junta de gobierno ha determinado a bien el hecho de encontrar un mismo lugar físico que identifique al comedor con la hermandad y la parroquia, pues la actual sede se encuentra lejos de las dependencias de la corporación y de la iglesia. El objetivo es que el comedor se ubique en la nueva instalación en el próximo año. “Nuestra intención es hacer ver que la hermandad es Iglesia, que el comedor es hermandad y, por tanto, Iglesia; que la labor que hace la corporación es la de la Iglesia”, finaliza el hermano mayor.

La dura realidad que atraviesa al país movió a la hermandad a crear este proyecto hace cinco años. Alfonso Lozano, precursor de la idea, sueña con que algún día, no muy lejano, cierre sus puertas: “Ojalá tuviésemos que cerrar mañana, sería una magnífica noticia; no habría usuarios”. La situación actual parece que no hace pensar en ello por lo que el objetivo “es procurar no perder los recursos para poder dar los servicios que ofrecemos hasta ahora desde hace cinco años”, sentencia el diputado de caridad.

Así es la obra social del Dulce Nombre de Bellavista. Una hermandad que en base al amor y a la devoción de la citada dolorosa y del Señor de la Salud y Remedios hace que cuestiones cotidianas como el desayuno, el almuerzo, la merienda y la cena se conviertan en hábitos para las personas más desfavorecidas.

Fotos: Pura Navarro

About Fran Delgado (198 Articles)
Entrevistas en De Nazaret a Sevilla. Periodista. Hermano de la Esperanza de Triana y el Gran Poder. Twitter: @unfrandelgado.

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