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En imágenes y vídeo, los cultos cofrades del primer fin de semana de marzo

Crónicas

Con la llegada de la Cuaresma el pasado 1 de marzo, la ciudad de Sevilla albergó multitud de besamanos, besapiés, traslados, viacrucis y conciertos. Aunque la meteorología, tanto en la jornada del viernes como del domingo, obligó a las hermandades a suspender su viacrucis o acortarlo por las posibles precipitaciones que pudiesen caer.

El viernes las hermandades de Santa Genoveva, Juncal y los Dolores de Torreblanca celebraron el besamanos a su titular cristífero. Para ver la galería, pincha aquí.

La basílica del Gran Poder acogió el besamanos de la virgen del Mayor Dolor y Traspaso situándose a los pies de la imagen considerada como el Señor de Sevilla. Lucía para la ocasión el manto azul que sigue diseño de Antonio Garduño junto a la saya azul que presenta una gran rama de cardo central, siendo ambas piezas del taller de Fernández y Enríquez en 1991. Sobre sus sienes porta la corona de salida de Juan Ruíz de 1798, en plata sobre dorada, de estilo rocalla.

Tanto el exorno floral así como la cera dispuesta tanto en el altar como escoltando a la dolorosa era de color blanco.

Fotografías: Javier Fortúnez, Baltasar Núñez, José Carlos B. Casquet, Tomás Quifes y Francisco Santiago

En San Antonio Abad, la Hermandad del Silencio expuso a la imagen de Jesús Nazareno en besapiés. Se situaba en la nave principal del templo encontrándose tras él un gran dosel en tonalidad burdeos presidio por la cruz de carey que porta sobre su hombro cada madrugada junto a varios candeleros de gran tamaño y dos jarras.

El nazareno se dispuso sobre una peana en la cual podía verse el escudo de la entidad y a ambos lados los ángeles ceriferarios que lo acompañan en el paso portando los faroles de salida de plata de ley de Manuel Villarreal Fernández del año 1960. Todo con flores a base de lirios morados como luce el señor en su salida procesional.

Fotografías: José Carlos B. Casquet, Tomás Quifes, Francisco Santiago, Baltasar Núñez y Javier Fortúnez

Además, en la jornada del viernes se celebraron diferentes viacrucis por las calles de varios barrios de la ciudad, aunque tuvieron que recortar su recorrido debido a las inclemencias del tiempo.

La Hermandad de la Macarena, tras retrasar unos 35 minutos la salida desde la basílica, suspendió el culto externo realizándolo en el interior del templo con el rezo de las estaciones. El señor de la Sentencia llevaba puesta la túnica ejecutada en el taller de Charo Bernardino en 2005 bajo el diseño de José Manuel Bonilla Cornejo de color rojo cardenalicio. Se situaba la imagen sobre un monte de flores moradas, salpicado con rosas color malvas.

Fotografías: Miguel Ángel Badía

Desde la parroquia de San Ignacio de Loyola en el polígono de San Pablo, Nuestro Padre Jesús Cautivo y Rescatado si pudo salir a la calle con unos minutos de retraso, aunque aceleró su entrada por el posible riesgo de alguna precipitación débil que pudiese caer. Iris morados exornaban las andas del cautivo, iluminado por cuatro hachones de tamaño reducido color tinieblas y acompañado por numerosos vecinos del barrio que portaron al señor en el discurrir por la feligresía.

Fotografías: Tomás Quifes

Vídeo: Carlos Iglesia

La jornada del viernes se concluyó en el barrio del Cerro del Águila con el viacrucis del Santísimo Cristo del Desamparo y Abandono que salía desde la parroquia de Nuestra Señora de los Dolores minutos antes de las 21.00 horas, portada a hombros por los hermanos de la corporación. Tras un recorrido de una hora aproximadamente, y acompañado por muchos vecinos y hermanos, entraba de nuevo en la parroquia acompañado por una capilla musical y el cuarteto de voces graves De Profundis.

 

Fotografías y vídeo: Alejandro García

En la jornada del sábado y domingo se unieron a los besamanos del Mayor Dolor y Traspaso en el Gran Poder y al besapiés de Jesús Nazareno en el Silencio, otros de diferentes corporaciones tanto del centro como del extrarradio de la ciudad.

En el convento de San Buenaventura, situado en la calle Carlos Cañal, el crucificado de la Salvación de la Hermandad de la Soledad estuvo expuesto en besapiés en la capilla lateral izquierda del templo.

A los pies de la virgen de la Soledad, vestida de hebreabajo un dosel burdeos y con centros de flores rosas, se situaba el crucificado escoltado por varias jarras con flores en tonalidad morada y varios candeleros de grandes dimensiones con cera color tinieblas. Por la tarde, a partir de las 21.15 horas, celebró el ejercicio del viacrucis visitando la capilla de Montserrat y la parroquia de la Magdalena, antecedido por un número importante de hermanos portando cirio. Cabe destacar que este es el único culto externo que realiza el cristo ya que aún no procesiona la tarde del Viernes Santo.

Fotografías: Baltasar Núñez y Tomás Quifes

La Hermandad del Amor celebró la veneración de fieles a su crucificado en la iglesia colegial del Divino Salvador, situándose el culto bajo el altar donde se ubica durante todo el año, cubierto por un gran dosel burdeos y presidido por la virgen del Socorro a la usanza hebraica. La talla de Juan de Mesa estaba colocada en posición tumbada escoltada por jarras con claveles rojos y varios candeleros en madera dorada de gran tamaño con cera color tiniebla.

Fotografías: Francisco Santiago, Baltasar Núñez, Javier Fortúnez y Tomás Quifes

La virgen de la Hiniesta Dolorosa estuvo expuesta en besamanos en su parroquia de San Julián durante las dos jornadas del fin de semana. Se situaba en el presbiterio del altar mayor del templo ataviada con la saya burdeos restaurada por Manuel Solano en 2015 que fue ejecutada en 1916 con motivos florales y urna funeraria, y manto de salida bordado en 1920 por Juan Manuel Rodríguez Ojeda, restaurada posteriormente en dos ocasiones. Sobre sus sienes la presea de salida.

Tras la imagen, un altar sencillo con candeleros y los candelabros de cola antiguo portando cera blanca, a juego con el exorno floral a base de clavel blanco.

Fotografías: Tomás Quifes, José Carlos B. Casquet, Francisco Santiago, Javier Fortúnez y Baltasar Núñez

En el Cerro, el crucificado del Desamparo y Abandono se encontraba en besapiés en la capilla lateral del templo de los Dolores en una posición erguida. Todo el conjunto estuvo rodeado de grandes telares en tonalidad roja, y adornado con cuatro candeleros de gran tamaño junto a jarras y centros de flores con claveles rojos salpicados con pequeñas flores moradas.

Fotografías: José Carlos B. Casquet y Tomás Quifes

El barrio de las Avenidas, acogió en el oratorio de la plaza de la Turmalina el besamanos a Nuestro Padre Jesús de la Piedad del Grupo de Devotos de Salud y Esperanza. El sencillo altar lo componían elementos propios de la asociación con ángeles pasionistas, diversos faroles así como dos candelabros plateados con cera color tieniebla, junto a diferentes atributos de la pasión como la cruz, el paño de la mujer Verónica, el pergamino de la sentencia de Cristo, entre otros. La obra de Ramón Martín estuvo adornada con iris morados, flor de cera roja y acacias simulando las espinas de cristo.

Fotografías: Alejandro García

Durante la tarde del sábado se celebró, entre otros cultos externos, el traslado de la Hermandad de la Estrella a Santa Ana y diferentes viacrucis en Pino Montano y Arenal.

Desde la capilla de la calle San Jacinto, la corporación del Domingo de Ramos puso dirección a Santa Ana a una hora más temprana que de costumbre, ya que era intención ganar el jubileo por el 750 aniversario del primer templo trianero con la misa de las 20.00 horas, por lo que se adelantó el traslado a las 18.30 horas.

Vídeo: Carlos Iglesia

Un cortejo de unos 300 hermanos acompañaron al cristo de las Penas y a la virgen de la Estrella. El señor lucía las potencias en plata sobredorada de Jesús Domínguez realizadas en 1972 sobre un monte de claveles rojos, mientras que la dolorosa vestía saya burdeos, manto azul y corona de Jesús Domínguez estrenando la cruz pectoral, por donación de un hermano, junto a un exorno floral compuesto por claveles blancos, orquídeas y rosas color champagne. Con media hora sobre el horario previsto, los dos titulares se dispusieron en el altar mayor de Santa Ana.

Fotografías: Francisco Santiago y Baltasar Núñez

El barrio del Arenal acogió el viacrucis del crucificado de la Salud de la Carretería, además de su traslado a la parroquia del Sagrario de la Catedral para presidir, en la jornada dominical, la función principal. Acompañado por un número amplio de hermanos y numeroso público realizó el rezo de las estaciones del viacrucis. Discurrió por calles como Rodo, Dos de Mayo, Almirantazgo, Fray Ceferino González, Plaza del Triunfo, Plaza de la Virgen de los Reyes, Alemanes y Avd. de la Constitución, visitando la capilla del Rosario de las Aguas y de la Pura y Limpia Concepción en el Postigo del Aceite. Minutos antes de las 21.00 horas entró en el templo del Sagrario.

Fotografías: Tomás Quifes

Vídeo: Carlos Iglesia

En el barrio del extrarradio de Pino Montano, la imagen de Jesús de Nazaret realizó el piadoso acto con el rezo de las estaciones por las calles aledañas a su sede canónica, la parroquia de San Isidro Labrador. Portado en andas por sus hermanos y devotos, iba iluminado con cuatro pequeños hachones color tiniebla y cuatro guardabrisas pequeños a los laterales sobre un monte de claveles rojos salpicados con pequeñas flores moradas y malvas.

Vídeo: Carlos Iglesia

Por último, la basílica de María Auxiliadora acogió solamente en la jornada dominical el besapiés al crucificado de las Cinco Llagas de Luis Álvarez Duarte el cual se disponía en la capilla que posee la corporación del Sábado Santo en dicho templo.

A los pies de la virgen de la Esperanza vestida de hebrea e iluminada por seis candeleros con cera blanca, el señor se disponía tumbado alumbrado por cuatro hachos pequeños y candeleros dorados de grandes dimensiones con cera color tiniebla y varios centros y jarras con flores con iris morados.

Fotografías: Tomás Quifes, José Carlos B. Casquet y Francisco Santiago

La Hermandad de San Roque celebró en la nave lateral del templo, situado en la plaza Carmen Benítez, el besapiés del Santo Cristo de San Agustín, antigua devoción de la ciudad hispalense. Altar sencillo montado junto al señor de las Penas, la virgen de Gracia y Esperanza y San Juan. A la finalización del besapiés, se procedió al viacrucis y traslado por el interior del templo hasta el altar mayor para la celebración de los cultos.

Fotografías: Tomás Quifes

Además durante la mañana de la jornada dominical y a pesar de la leve llovizna que caía sobre la ciudad, las hermandades de la Carretería y Baratillo procedieron al traslado de sus titulares a sus respectivas capillas. El crucificado de la salud de la Carretería lo hacía bajo un mar de paraguas que lo acompañó casi todo el recorrido, mientras que la junta de gobierno de la corporación baratillera decidió esperar en la puerta del Hospital de la Caridad hasta el momento oportuno y realizar dicho traslado lo más rápido posible, siendo cubiertas las imágenes con un plástico hasta la llegada de la calle Adriano.

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