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¿Conocemos realmente lo que celebramos? (II)

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¿Conocemos realmente lo que celebramos? (I)

Continuamos con la segunda parte del artículo.

Finalmente, para diferenciar lo que es la Pasión y Muerte (Semana Santa) de la Resurrección (Pascua), citamos la constitución ‘Lumen Gentium’ del Santo Concilio:

“Cada semana, en el día que llamó <<del Señor>>, conmemora su Resurrección, que una vez al año celebra también, junto con su santa Pasión, en la máxima solemnidad de la Pascua”.

Entrando en el asunto de la Pascua deberíamos conocer qué se entiende por el Misterio Pascual. Se considera que se llega a él tras la Pasión y Muerte, está muy asociado al acto de la Eucaristía y a la Resurrección de Cristo, vinculando este acto al domingo, día de su gloriosa Resurrección:

“Esta obra de redención humana y de la perfecta glorificación de Dios (…) Cristo la realizó principalmente por el misterio pascual de su bienaventurada pasión”.

“la Iglesia nunca ha dejado de reunirse para celebrar el misterio pascual (…) celebran la Eucaristía, en la cual “se hacen de nuevo presentes la victoria y el triunfo de su muerte (…) para alabar su gloria” (Et. 1, 12)”.

“La Iglesia, por una tradición apostólica, que trae su origen del mismo día de la Resurrección de Cristo, celebra el misterio pascual cada ocho días”.

“Trabajen, pues, sin cesar para que los fieles conozcan plenamente y vivan el misterio pascual por la Eucaristía”.

Muchos dirán que estamos intentado infravalorar o desvirtuar algunas hermandades de la ciudad. Para evitar confusiones también citamos las razones a las que acuden las hermandades que rinden culto a la Resurrección de Jesucristo y realizan estación de penitencia a la Santa Iglesia Catedral para tener dicho título penitencial:

“Los que poseen esta fe viven en la esperanza de la revelación de los hijos de Dios, acordándose de la cruz y de la resurrección del Señor”.

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Papas Francisco I y San Juan Pablo II, y el arzobispo de Sevilla don Juan José Asenjo.

Es decir, estas hermandades concurren al recuerdo de la Pasión y Muerte para realizar estación de penitencia junto a Cristo Resucitado. Aun así, creemos que hay una gran cantidad de información que apoya más una correcta penitencia siguiendo a Cristo en sus momentos pasionales que a través de una imagen gloriosa. Contamos con citas como las del actual arzobispo de Sevilla, don Juan José Asenjo Pelegrina que a través del decreto sobre estaciones de penitencia de febrero de 2011 dijo:

La estación de penitencia que nuestras Hermandades y Cofradías realizan constituye asimismo una valiosa manifestación de fe pública y una verdadera fuente de frutos sobrenaturales para quienes participan en ella uniéndose a los Misterios de la Pasión y Muerte del Señor”.

Seguramente más de uno hemos escuchado alguna vez que la Resurrección es parte de la Semana Santa acudiendo a la justificación de que “el Triduo Pascual hace referencia a la Pasión, Muerte y Resurrección”, de nuevo estaríamos en un error. El papa Francisco lo explicó en 2015:

“El Triduo Pascual comienza el Jueves Santo con la celebración de la Última Cena (…) en el Viernes Santo recordaremos las palabras de Jesús en la Cruz: <<Está cumplido>> y explicó que el <<el sacrificio del Cordero inmolado, que transforma la mayor iniquidad en un acto supremo de amor, lleva a término el plan de salvación contenido en las Escrituras>> (…) Durante el Sábado Santo, el Papa explicó que <<contemplaremos el descanso de Jesús en el Sepulcro>> y junto a María, su madre, <<mantendremos encendida la llama de la fe y de la esperanza>>”.

Por tanto, el Triduo Pascual hace referencia a la Pasión, Muerte y Sepulcro de Cristo (Jueves, Viernes y Sábado Santo). Dejando para el Domingo el día glorioso como finaliza la explicación:

“La piedra del dolor ha sido volcada dejando espacio a la esperanza. ¡He aquí el gran misterio de la Pascua! En esta santa noche la Iglesia nos entrega la luz del Resucitado”.

Por si había alguna duda de qué es el Misterio Pascual revisamos la catequesis del papa Juan Pablo II del 10 de junio de 1998 en la que señala:

“La historia de Jesús no acaba con la muerte, sino que se abre a la vida gloriosa de la Pascua”.

Acudimos también a uno de los doctores más importantes en las nociones teológicas de la Iglesia Católica, como es San Agustín que exhorta a los nuevos cristianos que él mismo ha instruido a ser fieles a su llamada a “revestirse del Señor Jesús y perseverar en la nueva vida, seguros de que un día recibirán la gloria de la Resurrección”. Incluso en uno de sus sermones dice que “con su resurrección, nuestro Señor Jesucristo convirtió en glorioso el día que su muerte había hecho luctuoso”.

Trinidad Sábado Santo 2015, ÁlvaroAguilar

San Agustín en el misterio del Sagrado Decreto de la Trinidad. Foto: Álvaro Aguilar.

Pasamos de las bases teológicas a la tradición. Nos encontramos con algo tan cotidiano como que el primer misterio del Santo Rosario, denominado Primer Misterio Glorioso, es la Resurrección del Hijo de Dios.

O si acudimos a otros textos como los publicados por el teólogo y exsacerdote franciscano Leonardo Boff en su obra ‘La Resurrección de Cristo’ nos separa claramente las fechas de la Cuaresma de la Pascua. “Un día después del sábado, las mujeres tienen las primeras vivencias pascuales”, en referencia a las mujeres que acudieron al Santo Sepulcro.

Ya entrando en materia de las propias hermandades hemos decidido revisar las Reglas de hermandades que rinden culto a la Sagrada Resurrección de Nuestro Señor. Tomamos como base  los estatutos de la Archicofradía de la Santísima Resurrección de Cristo Nuestro Redentor de la Nación Española de Roma, fechados en 1603. Realizaban una procesión anual el Domingo de Resurrección:

“Venir con hacha blanca en la Procesión de la mañana de Pascua de Resurreción, que celebra la Archicofradía”.

Eso sí, apoyados en la Eucaristía, y no procesionaban con ninguna imagen de Cristo resucitado, sino con la Sagrada Forma, con una Custodia:

“Por ser la invocación de nuestra Archicofradia de la Santissima Resurreción de Christo nuestro Redentor: Tiene por proprio Instituto celebrar su fiesta con selene Porcesion, q haze la mañana de Pascua al alua por plaça Nagona con el Sentissimo Sacramento”.

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Vinculación entre la Archicofradía de Roma y la Carretería de Sevilla.

Foto: http://uvadoc.uva.es/handle/10324/13353

Esto viene a refrendar lo dicho anteriormente durante el Concilio Vaticano II donde se fomenta la idea de vincular la Resurrección al acto de la Eucaristía que como podemos ver en la Archicofradía de Roma venía ya realizándose siglos atrás.

En Sevilla tenemos un caso, vinculado a esta Archicofradía. La Carretería, que tiene entre sus titulares la “Gloriosa Resurrección de Cristo”.

“Pontificia y Real Archicofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo de la Salud, María Santísima de la Luz en el Sagrado Misterio de sus Tres Necesidades al pie de la Santa Cruz, Gloriosa Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo, San Francisco de Paula y Nuestra Señora del Mayor Dolor en su Soledad”.

Entre sus Reglas dejan claro que uno de sus objetivos es “Exaltar la Gloriosa Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo”, dedicando como culto principal a esta advocación “El Domingo de Resurrección, celebrará esta Archicofradía, Misa para exaltar la Gloriosa Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo como titular de la Archicofradía”.

Es curioso como la Hermandad de la Carretería toma como ejemplo a la Archicofradía de Roma antes mencionada para rendir culto a la Resurrección siguiendo el mismo modelo de procesionar con el Santísimo Sacramento el Domingo de Resurrección:

“D. Antonio Cardona y Córdoba (Duque de Sessa) protector de la Archicofradía y Embajador de España ante la Santa Sede se le concede la incorporación a la Cofradía de la Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo, establecida en la Basílica de Santiago de los Españoles en Roma (…) otorgando a la Archicofradía facultad para salir en Procesión con el Santísimo la mañana del Domingo de Resurrección”.

Siguen con este culto externo durante varios siglos, hasta el punto de estrenar una nueva custodia, que hoy a muchos nos será familiar:

“En el año 1858 la Hermandad estrena una Custodia procesional con el Santísimo Sacramento para procesionar el Domingo de Resurrección. (…) Esta pieza fue vendida en 1913-14, a la Hermandad Sacramental de San Bernardo”.

En cuanto a las reglas de la Hermandad de la Resurrección dejan bastante claro lo que mencionamos anteriormente, vinculan el recuerdo de la cruz a la conclusión de la Resurrección para ser considerada de penitencia. Es por ello que contienen entre sus titulares a la Santa Cruz. Así lo indican en el apartado de Historia de la propia web de la corporación:

“En un primer momento se piensa como titulares en un Crucificado y en la Dolorosa de Astorga del cercano Convento de Capuchinos, pero pronto surge la idea de escoger como titular la Resurrección de Jesucristo (…) uniéndola a la devoción a la Santa Cruz”.

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Antigua Custodia de la Carretería, hoy de San Bernardo. Resucitado. Foto: Tomás Quifes.

Especifican una serie de cultos a todos sus titulares, aunque a la hora de centrarnos en la estación de penitencia no hacen referencia a ninguna escena penitencial.

“Acto muy importante que consagra la Hermandad a sus Sagrados Titulares, la Sagrada Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo y Nuestra Señora de la Aurora, es la Estación de Penitencia que con sus imágenes realiza anualmente en la mañana del Domingo de Resurrección a la Santa, Metropolitana y Patriarcal Iglesia Catedral de Santa María de la Sede de Sevilla”.

Recordemos que hemos visto que la Cuaresma es el tiempo para realizar actos penitenciales y que finaliza el Sábado Santo, por tanto, se hace complicado entender desde el punto de visto del Concilio Vaticano II que una hermandad pueda realizar estación de penitencia un Domingo de Resurrección.

Acudimos a este Concilio para intentar comprender mejor la Liturgia que exalta la gloriosa Resurreción a través de la Eucaristía para así concluir este artículo con el que hemos pretendido reflexionar sobre los principales conceptos de estas fechas tan intensas.

“Cristo en persona, nuestra Pascua y pan vivo que, con su Carne, por el Espíritu Santo vivificada y vivificante, da vida a los hombres (…) la Eucaristía aparece como la fuente y cima de toda la evangelización”.

BIBLIOGRAFÍA:

ARCHICOFRADÍA RESURRECCIÓN DE ROMA. Estatutos de la Archicofradía de la Santísima Resurrección de Christo Nuestro Redentor, de la Nación Española de Roma. Roma. 1603.

BOFF, Leonardo: La Resurrección de Cristo. Nuestra Resurrección en la Muerte. Bilbao. 2005.

FRANCISCO I: “Catequesis sobre el Triduo Pascual”, traducción de María Cecilia Mutual. Radio Vaticano. 2015.

HERMANDAD DE LA CARRETERÍA. Reglas de la Pontificia y Real Archicofradía de nazarenos del Santísimo Cristo de la Salud, María Santísima de la Luz, en el Sagrado Misterio de sus Tres Necesidades al pie de la Santa Cruz, Gloriosa Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo, San Francisco de Paula, y Nuestra Señora del Mayor Dolor en su Soledad. Sevilla. 2007.

HERMANDAD DE LA RESURRECCIÓN. Reglas de la Ilustre y Lasaliana Hermandad Sacramental y Cofradía de nazarenos de la Santa Cruz, Sagrada Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo, Nuestra Señora de la Aurora, María Santísima del Amor, San Juan Bautista de la Salle y Santa Marina. Sevilla. 22 de febrero de 2014.

JUAN PABLO II: “Catequesis sobre el misterio pascual”. 10 de junio de 1998.

JUAN PABLO II: Código de Derecho Canónico. Roma. 25 de enero de 1983.

JUAN PABLO II: Directorio sobre la Piedad popular y la Liturgia. Principios y orientaciones. Ciudad del Vaticano. 2002.

PABLO VI: Declaración Dignitatis Humanae sobre la libertad religiosa. Vaticano II. 7 de diciembre de 1965.

PABLO VI: Declaración Nostra Aetate sobre las relaciones de la Iglesia con las religiones no cristianas. Vaticano II. 28 de octubre de 1965.

PABLO VI: Decreto Ad Gentes sobre la actividad misionera de la Iglesia. Vaticano II. 7 de diciembre de 1965.

PABLO VI: Decreto Apostolicam Actuositatem sobre el apostolado de los laicos. Vaticano II. 18 noviembre de 1965.

PABLO VI: Decreto Christus Dominus sobre el ministerio pastoral de los obispos. Vaticano II. 28 de octubre de 1965.

PABLO VI: Decreto Optatam Totius sobre la formación sacerdotal. Vaticano II. 28 de octubre de 1965.

PABLO VI: Decreto Perfectae Caritatis sobre la adecuada renovación de la vida religiosa. Vaticano II. 28 de octubre de 1965.

PABLO VI: Decreto Presbyterorum Ordinis sobre el ministerio y la vida de los presbíteros. Vaticano II. 7 de diciembre de 1965.

PABLO VI: Decreto Unitatis Redintegratio sobre el ecumenismo. Vaticano II. 21 de noviembre de 1964.

PABLO VI: Constitución dogmática Dei Verbum sobre la Divina Revelación. Vaticano II. 18 de noviembre de 1965.

PABLO VI: Constitución dogmática sobre la Iglesia Lumen Gentium. Vaticano II. 21 de noviembre de 1964.

PABLO VI: Constitución Sacrosanctum Concilium sobre la Sagrada Liturgia. Vaticano II. 4 de diciembre de 1963.

PABLO VI: Constitución pastoral Gaudium et Spes sobre la Iglesia en el mundo actual. Vaticano II. 7 de diciembre de 1965.

PÍO XII: Carta Encíclica Mediator Dei del Sumo Pontífice Pío XII a los venerables hermanos patriarcas, primados, arzobispos, obispos y demás ordinarios en paz y comunión con la sede apostólica sobre la Sagrada Liturgia. Castelgandolfo. 20 de noviembre de 1947.

RYAN, Vincent: Sacramentos Pascuales. Murcia. 2016.

RYAN, Vincent: Significado del Tiempo Pascual. Murcia. 2016.

SAN AGUSTÍN: Sermón 221: El día y la noche. Ippona. 393-405.

http://hermandaddelaresurreccion.com/?page_id=11

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Redactor en De Nazaret a Sevilla. Estudiante de Historia del Arte en la Universidad de Sevilla. Hermano del Amor y del Cristo de Burgos. Twitter: @Alvaro_bet

1 Comment on ¿Conocemos realmente lo que celebramos? (II)

  1. Además de informar , nos forma en conceptos de nuestra Semana Santa de una manera muy didáctica con el basamento de una amplia bibliografía sobre el tema en cuestión. Felicidades Álvaro.

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