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Creyentes que son lobo para el creyente

El Preste

Que estamos en unos tiempos convulsos es algo que no escapa a nadie. Estas tensiones se notan en todos los ámbitos de la vida pero, como es lógico, salen más a relucir en los campos donde los sentimientos juegan un papel más protagonista. La religión o la política quizás sean las que se llevan la palma y donde normalmente vemos el lado más negro de algunas personas. Curiosamente que sea la religión, algo que en teoría debe servir más para el bien y lo espiritual, uno de estos ámbitos donde las personas usan sus ideas de manera arrojadiza y sin ningún miramiento, es algo que no deja de llamarme la atención.

Las guerras de religión es algo que ha ocurrido toda la vida, y que por desgracia creo que seguirá ocurriendo durante toda la historia de la humanidad. Y cuando hablo de guerra no debemos pensar ya en conflictos bélicos cuyo ganador sale del campo de batalla. Hoy en día las guerras son más mediáticas que armamentísticas. Continuamente nos bombardean en nuestros pantallas de televisión y ordenador enseñándonos quien es el enemigo y contra quien debemos luchar. Al igual que a muchos kilómetros de distancia de aquí, hay quien enseña que el enemigo somos los de aquí. En ese juego parece que hemos decidido entrar todos aunque, como ocurre en la mayoría de los casos, sólo unos pocos ganan y muchos son los que pierden.

En el llamado ‘mundo occidental’ nos informan al detalle de cualquier barbaridad que hagan judíos o musulmanes contra cristianos, pero sin embargo nadie habla de las barbaridades que el mundo cristiano hace por ahí. Nadie informa de quien son y que hace el Ejercito de Resistencia del Señor de Uganda, el cual mutila, viola, y masacra en nombre del cristianismo a todo el que considera oportuno, o nadie nos habla del ejercito de Dios de los EEUU, de los Corderos de Dios, de Orissa o de Tripura… Incluso cuando hablan, lo maquillan. Nadie habla del terrorismo fundamentalista católico de Irlanda del Norte, o cuando un católico hace una masacre en Noruega se dice que es un desequilibrado. ¿Si hubiera sido musulmán se habría dicho lo mismo? o ¿se le hubiera llamado integrista islámico? Es la guerra mediática, nuestros medios de ‘información’ no van a tirar fuego amigo contra sus propios intereses, eso está claro.

Personalmente hay una frase que me chirría mucho y que cada vez está más extendida entre quienes se autoproclaman católicos: “Eso con el Islam no se atreven”. Todos sabemos en que contexto se suele decir esta frase, por ejemplo, cuando sale una viñeta que hace sátira sobre el catolicismo. Esta frase además de ser falsa, porque hay muchísimos ejemplos donde también se hace sátira del islam, encierra una cosa que me llama poderosamente la atención: parece que consuela más el hacer daño a ese ‘adversario’ que nos han mostrado en los medios, que el intentar que no le hagan daño a uno mismo.

En ciertas ocasiones es verdad que esas viñetas pueden ser ofensivas, otras veces no dejan de ser un humor más blanco que el tocino de un jamón de Trevélez. Otra incoherencia es que muchos cristianos piden reiteradamente que desde aquí se actúe como el yihadismo más radical, es decir, piden lo que critican y lo que saben que hace daño. ¡Menuda lección de piedad cristiana!. Desde mi punto de vista, sería más idóneo pedir que no se ofenda o se intente ofender a ninguna religión, mejor que pedir que la guerra continúe y se ofenda al otro bando. En todas las religiones hay una inmensa mayoría de personas buenas, es por eso que éstas no deben guiarse por esos lobos malvados que también los hay en todas las religiones.

About Agustín López (146 Articles)

Opinión en De Nazaret a Sevilla. Autor del blog el preste. Geógrafo. Hermano de Santa Cruz. Twitter: @elpresteblogspo

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