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Juan Manuel López “El 90 por ciento de las normas las instauré en mi cuadrilla hace varios años”

Entrevistas

Juan Manuel López, capataz Esperanza de Triana. / Álvaro Aguilar.

En las retinas de los cofrades perduran durante el año con nostalgia y emoción las particulares y alegres ‘chicotás’ del palio de la Esperanza de Triana. Sin embargo, la cuadrilla comandada por Juan Manuel López ha sido protagonista durante el último mes por una causa bien distinta: “Las nuevas normas están consensuadas entre la junta de gobierno y los capataces”, es por ello que en ningún momento, como se ha especulado, se limita la capacidad de decisión de los capataces: “En las cuadrillas mandan los capataces”, afirma Juan Manuel López. De hecho, gran parte de esas normas solo se han tenido que refrendar por escrito.

Un cuerpo de costaleros unido y comprometido, como destaca el hecho de que los aspirantes –hasta 100- participen en las convivencias de la cuadrilla. Los llamados ‘esperanzados’: “Es como si fuesen uno más”, afirma el capataz. Juan Manuel López también repasa el estado actual del mundo del costal y garantiza su buena salud: “En la Esperanza de Triana sería un problema no tener una lista de espera” aunque argumenta la necesidad de “trabajar más en humildad y en espíritu de sacrificio”. Sin desmerecer a nadie, el carismático capataz tiene claro cuál es el estilo y el andar del palio de la Esperanza de Triana: “No somos ni mejores, ni peores, simplemente diferentes”, enfatiza.

¿Por qué Juan Manuel López es capataz?

Por devoción, sentimientos y afición. Desde muy joven me adentré en el mundo del costal. Tengo la suerte de conocerlo desde las trabajaderas hasta llegar al sitio en el que estoy hoy día. Soy un privilegiado. Con tan solo diecisiete años confío en mí Jesús Basterra Ayesa, quien fuese capataz de San Bernardo, del palio de los Estudiantes y de la Esperanza de Triana. Posteriormente en 1993 es Juan Borrero el que apuesta por mí, recuerdo que en los relevos, en las igualás… yo tenía una gran responsabilidad. Cinco años más tarde me nombran capataz principal de la Esperanza. A Juan Borrero le debo que confiase en mí. He cumplido ya 17 años al frente del palio.

Esperanza de Triana | Foto: Tomás Quifes

Esperanza de Triana | Foto: Tomás Quifes

La gran mayoría de capataces en Sevilla lo son en más de una hermandad, ¿por qué usted solo de la Esperanza de Triana?

Porque para mí ser el capataz de la Esperanza de Triana es único, maravilloso. Sin embargo, he sido responsable de otras hermandades de la provincia –San José de Coria del Río- y estoy a disposición de cualquier hermandad que requiera mis servicios. Si bien es cierto que no soy capataz de ir en busca de ningún martillo, como desgraciadamente está ocurriendo hoy día en Sevilla. Durante estos años varias corporaciones han contactado conmigo pero no se ha llegado a nada.

Muchos argumentan que los pasos siempre deben ir de frente en referencia al palio de la Esperanza, ¿qué opinión tiene sobre ello?

‘Para gustos los colores’. No somos ni mejores, ni peores, simplemente diferentes.

Conocemos la problemática de la Madrugá, ¿cómo lo sufre el palio de la Esperanza? ¿Cuál es el momento más crítico del recorrido?

Sufrimos y estamos en tensión desde que salimos. Por el compromiso adquirido por nuestra Hermandad con el Gran Poder debemos dejarle el paso expedito a la altura de la calle Zaragoza. Es por ello que, dentro de lo posible, vamos acelerando hasta llegar al cruce. El tramo Reyes Católicos – Zaragoza es muy duro. En 2015 llegó un momento que en esa misma zona no podíamos andar, la cofradía estaba totalmente comprimida desde la Campana hasta la altura de la calle Zaragoza. Además, el palio incluso se comió filas de nazarenos. Posteriormente el discurrir es más cómodo.

¿Las nuevas normas para los costaleros en la Esperanza de Triana han sido consensuadas entre la junta de gobierno y el cuerpo de capataces?

Sí, desde el primer momento. Tuvimos una reunión entre la junta de gobierno y los capataces responsables de ambos pasos. Nos propusieron las normas e incluso algunas de ellas fueron modificadas a petición nuestra. Posteriormente se les dio el visto bueno y se refrendaron por escrito.

¿Cuál es la necesidad, el problema o la cuestión que lleva a realizarlas?

La cantidad de aspirantes que cada año se presentan a las igualás y no tienen posibilidad de entrar a formar parte de la cuadrilla. Las normas más que conflictos han provocado desinformación y dudas entre los costaleros. Sin embargo, esta plasmación de las normas traerá mucho más beneficios que aspectos negativos. De hecho, otras hermandades han seguido el mismo camino recientemente.

Juan Manuel López, capataz Esperanza de Triana. / Álvaro Aguilar.

Juan Manuel López, capataz Esperanza de Triana. / Álvaro Aguilar.

¿Cómo se tomaron la cuadrilla las nuevas normas?

En mi cuadrilla no ha habido tema que tratar, ya que parte de estas normas las instauré hace varios años. Al igual me consta en la del cristo comandada por Paco Ceballos. Solamente se han refrendado por escrito.

Estas normas, ¿limitan su capacidad de decisión con respecto a la cuadrilla?

No, para nada. Como ya le he comentado anteriormente, las nuevas normas están consensuadas entre la junta de gobierno y los capataces. Además, nos han transmitido la total confianza para tomar las decisiones que creamos oportunas. En las cuadrillas mandan los capataces, como tiene que ser.

¿Cómo ha evolucionado el mundo del costal?

En líneas generales ha evolucionado mucho y bien. Aunque hay que trabajar más en humildad y en espíritu de sacrificio. Sobre todo en los más jóvenes, es decir, a la juventud hay que indicarle unas directrices, hay que implicarle que debajo de los pasos predominan los malos momentos sobre los buenos. Enseñarles y educarles la línea de trabajo del capataz y de la cuadrilla.

Juan Manuel López, capataz Esperanza de Triana. / Álvaro Aguilar.

Juan Manuel López, capataz Esperanza de Triana. / Álvaro Aguilar.

El ‘boom’ del mundo del costal, ¿supone un problema para las hermandades?

No, al contrario. Simplemente hay que controlar este crecimiento marcando unas directrices y unas normas. Por ejemplo, en la Esperanza de Triana sería un problema no tener una lista de espera para formar parte de la cuadrilla. Bendito hándicap.

Costalero, ¿afición o devoción?

Ambas cosas deben formar parte de un costalero. Tenemos que tener en cuenta que un costalero debe reunir unas condiciones físicas y técnicas de las que no dispone todo el mundo, por mucha devoción que haya. El capataz debe ser responsable de elegir a las personas idóneas que cumplan con las características anteriormente descritas. Obviamente partiendo de la devoción.

En esa misma línea, ¿las propias hermandades les dan demasiada importancia a los costaleros?

Las hermandades le dan la importancia que tienen como un colectivo más de la Hermandad. Ni más, ni menos. Si le digo que ser costalero en la Esperanza de Triana es un privilegio, y se lo repito constantemente a los miembros de mi cuadrilla.

¿Qué momento recuerda con mayor alegría, nostalgia o emoción delante del palio de la Esperanza de Triana?

Delante de la Esperanza de Triana todos los momentos son especiales, pero, quizá, el XXV aniversario de la coronación. Sobre todo cuando el palio discurría por la estrechez de Antillano Campos. También hay otro momento que se repite todos los años. Cuando en la mañana del Viernes Santo el palio se posa en la capilla y vemos el sueño cumplido, pasearla como una Reina por Sevilla y Triana. Haciendo disfrutar a miles de personas.

About Fran Delgado (185 Articles)
Entrevistas en De Nazaret a Sevilla. Periodista. Hermano de la Esperanza de Triana y el Gran Poder. Twitter: @unfrandelgado.

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