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La Carrera de la Mujer

La Espera Se Ve

Salud de San Gonzalo. Traslado a la catedral, octubre 2017 | Álvaro Aguilar

Hemos despertado en esta semana con una polémica suscitada por la tradicional ‘Carrera de la Mujer’ y su suspensión in extremis. Un hecho que entre el gobierno local y la empresa ejecutara andan desmenuzando para señalar culpables. Mientras, 15.000 mujeres de quedaron sin su carrera…

Volvemos a politizar un suceso en el que sólo los civiles salen siempre perdiendo. Como politizamos cuestiones humanas en las cofradías, como por ejemplo cuando ponemos en marcha los cronómetros que castigan a los que acumulan los minutos de desfase antes de cruzar la meta. Definitivamente, nos gusta jugar a esto de ‘mandamases’ y jueces.

Me refiero en esta ocasión a la demonización que algunos pretenden practicar después de que Nuestra Señora de la Salud acumulase una hora y media de retraso en su traslado de ida a la catedral. Esto de profesionalizarnos en la cronometría no nos está haciendo ningún bien y no hay más que observar los escrupulosos tiempos de paso de las cofradías por la carrera oficial, que evidentemente están para cumplirlos, pero estamos tendiendo peligrosamente a un terreno en el que es duro retornar.

Lo del sábado fue, en general, un baño de masas para los hermanos de San Gonzalo. Un barrio que derramó salud en cada esquina, en cada casa donde había una persona que necesitara de su nombre. Tal vez por eso, muchos no entiendan que la Virgen de la Salud necesitara más de tres horas para recorrer unas calles en las que habita no sólo su reino, sino el significado de su existencia y que, por mor de las distancias es inviable recorrer en las tardes de Lunes Santo.

No iba a su casa, o sí, según con el prisma que cada cual lo quiera mirar. Pero la demora, tras una procesión multitudinaria e incluso necesaria para la salud de Sevilla, no fue ni intempestiva, ni mucho menos escandalosa, teniendo en cuenta lo extraordinario del día. Pero no es que me ocupe en demasía este asunto concreto, sino la facultad cronométrica de los ciudadanos y cofrades y la excesiva preocupación cuando ni siquiera el cabildo catedral puso un mínimo impedimento al horario marcado cuando cerraron el cancel de la puerta de los Palos.

Nuestro tiempo es demasiado valioso como para convertirlo en nuestro enemigo, siempre y cuando la razón lo aguante casi todo y nunca que saquemos los pies del tiesto. Así que quedémosno con solo una carrera de la mujer y que la incompetencia de los que comen tarta no imposibilite más nunca su celebración. Por lo demás, relativicemos todo al menos un poco que quizás nos vaya mejor.

About Moisés Ruz (33 Articles)
Opinión. Periodista y director de 'El Programa' de Ondaluz Sevilla. Hermano de San Gonzalo, la O y la Pastora de Triana. Twitter: @MoisesRuz

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