Últimas noticias

Mi vida por un tuit

Una Tiza En La Barra

La semana ha sido bastante completa. Tras la sorpresa electoral en La Macarena, la multa a las monjas por el órgano y el pronunciamiento de diferentes opiniones de reconocidos cofrades sobre diversos temas, se nos ha quedado la cabeza dando tumbos. ¿Usted qué piensa? Le voy a contar lo que se me pasa por la sesera. Me viene una palabra: egoísmo. Escuchando la respuesta el martes en un espacio televisivo al Sr. Fernández Cabrero, nuevo hermano mayor electo de la Macarena, sobre el tema de las horas en la calle de la cofradía y su posible recorte, lo entendí todo. Dijo que había que ‘andar’ que era posible hacerlo todo “andando despacito pero andando” y lo traducía con su experiencia como costalero. ¿Hemos tardado tanto tiempo en adivinar que la solución de la Madrugá pasa por ser solidarios y por hacer estación de penitencia? ¿Es ahora un cisma que una cofradía cambie su itinerario por el bien de una jornada cuando otras ya hacen grandes esfuerzos? Pues no. Se llama ser y hacer hermandad. Y es que este cántabro ha dado en la clave. Se han de acabar los populismos políticos en las corporaciones para volver al sistema clásico: querer a todos y velar por todos. Porque hay muchas heridas abiertas en las hermandades y al parecer, también en el Consejo. Y todo por ese ‘yoísmo’ imponderable que se está adueñando de todo y de todos. ¿Ahora el mayor logro que puede tener una persona es que su plan de modificación de la carrera oficial sea el elegido? ¿Qué tengamos que poner numerus clausus de nazarenos para que todo vaya bien? ¿Qué haya cofrades que digan que hay que ayudar a los conventos cuando las hermandades no los han dejado nunca?

Mi vida por un tuit. Así es como se llama la película. Y mucho se habla de a donde va la Semana Santa. Así, queridos cofrades, a ningún lado. No sobra nada ni nadie mientras vayan a favor de esta celebración religiosa. Los que sobran son aquellos que siempre viven del no rotundo a todo lo que signifique armonía y progreso. He repetido muchas veces y me toca seguir haciéndolo que hay muchas personas en la Semana Santa que viven de defender el no a toda costa. Y sin embargo, porque su amigo de turno consigue tal o cual, pues lo defiende. Incongruencias cofrades, se llama la segunda parte de esta saga. ¿Hasta qué punto vamos a dejar el egoísmo? Si la Semana Santa está inventada. Solo que está viviendo un tiempo de esplendor quizás demasiado grande. Y en vez de aprovechar sus ventajas, estamos pegándole bocados. Hace treinta o cuarenta años esto no era así y no sabemos qué va a pasar dentro del mismo tiempo. ¿Por qué hemos dejado de disfrutar en la calle para criticarlo todo a través de Internet? ¿Dónde están esas noches que se hacía hermandad y todo el mundo hablaba y aprendía? Se está perdiendo todo por el egoísmo imperante.

Saben lo que pienso… ¿Qué imagen les estamos dando a los más jóvenes y a toda esa Semana Santa de España que mira a Sevilla? Porque si se dan una vuelta, verán que está copiando lo malo que tenemos y no lo bueno. Llegaremos al punto que queramos. Las hermandades no son pequeños reinos de taifas donde hay reyes y séquitos. Se crearon para dar culto a Dios de una manera especial y sencilla. Las hermandades no son ONG’s pero son auténticas demostraciones de caridad verdadera. Y la fe, es una palabra que las define. Culto, caridad y formación. Sin más. Sin el egoísmo que nos hace querer sobresalir por nuestra cara bonita. La cuenta está en la barra.

About Álvaro Carmona (13 Articles)

Opinión. Podólogo, poeta y redactor de ‘El Programa’ de Ondaluz Sevilla. Hermano de San Benito, Dulce Nombre de Bellavista, Pastora de Santa Marina, Araceli, Cabeza y Asunción de Cantillana. Twitter: @alvcarlop

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: