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Esperando a la Esperanza

Una Tiza En La Barra

Macarena. Besamanos 2016 | Tomás Quifes

Cuando diciembre arremete contra la consciencia, hay un sabor dulce que llena y se instala en el corazón. Un beso cercano, una caricia de esas que erizan la piel, un momento único que hacer que vivir durante el resto del año, merezca la pena. Y lo hace porque desde el día 1 estamos esperando a la Esperanza. La espera en la ciudad de Sevilla es una de las cosas más bonitas que se pueden sentir y de las cosas más difíciles para explicar. Esperar a la Esperanza no es solamente quedarnos con el montaje del altar, la vestimenta o ese instante donde se besa la mano de la Madre de Dios. Esperar a la Esperanza es levantarse y llegar, dejar pasar a esa persona mayor que tan bien la conoce, comprar lotería, pasar por la puerta intentando no llorar, llevar a un amigo o verla de lejos con los pies levantado en busca de su mirada.

Diciembre se ha empeñado en acelerarnos la vida con la única pretensión de regalarnos a la Esperanza. Y después de todo lo que hemos vivido, Ella es el camino para existir cuando cerramos los ojos y no podemos más. ¿Qué sería el hombre si lo supiera todo? Porque el hombre sigue por la esperanza de no saber qué va a pasar. Y cuando la vemos tan cerca, tan bonita, tan dulce…la Esperanza son esas palabras que buscamos cuando sentimos la necesidad de dejar de vivir. Y muchas veces al año nos sentimos cansados y vamos a buscarla. A contarle nuestras cosas, nuestros proyectos, las penas y las alegrías y Ella siempre está allí.

No se mueve. No se marcha. No habla pero escucha y eso lo sabes. Porque hay una sensación en el pecho que comunica, que te hace feliz y que por fin da sentido a todos esos sentimientos que se han quedado perdidos en cada parte de tu cuerpo y de tu ser. Esperar a la Esperanza es un poquito más que nos queda para volver a sonreír. Un aliento de inmensa dicha que ilumina los ojos tristes y que reparte bendiciones.

Una cola por delante. La mañana, la tarde o la noche de este mes que va a darnos el mejor regalo posible. La vida que pasa deprisa en las manecillas del reloj. El amor hecho verdad porque Ella se muestra como algo más que una virtud. Y aunque la pusieran sola, sin nada más. Sin flores, sin bordados, ni corona ni peana, sería lo más grande del mundo. Esa es la Esperanza que en Sevilla se llama Macarena.

About Álvaro Carmona (19 Articles)
Opinión. Podólogo, poeta y redactor de 'El Programa' de Ondaluz Sevilla. Hermano de San Benito, Dulce Nombre de Bellavista, Pastora de Santa Marina, Araceli, Cabeza y Asunción de Cantillana. Twitter: @alvcarlop

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