Últimas noticias

Tiempos de Glorias

Pues entre cirios, capirotes, farolillos y flamencas, la primavera sevillana para muchos pareciera que expira hasta dentro de un nuevo año. Como si nos gustara agolpar sentimientos sin que existiera el tiempo necesario para paladear los momentos. Como un amor de verano, que se marcha para no volver. Es el masoca sevillano.

Pero hay vida más allá de una bendita añoranza. Porque la vida sigue deambulando por nuestros sentidos y ni mucho menos está todo perdido. Posiblemente, más bien sería lo contrario. Llega ese tiempo que te llena de sorpresas, de instantes imprevistos que forman un verdadero oasis este para muchos desierto de las Glorias.

Y aunque no seamos tantos como para vernos en la obligación de definir el tiempo de paso de nuestros cortejos, sí brindamos a la ciudad la posibilidad de amar a María como pocos la han amado. Descubrimos rincones incógnitos en los intramuros de la vieja Hispalis y levantamos el telón de aquellos barrios llenos de esencia de la nueva Sevilla. Le damos tiempo al tiempo. Sin prisas. Porque la vida en ocho meses sabe mucho mejor.

Una historia viva de arrabales que en María definen sus almas. Siglos que perfuman el presente desde el vulgo de la Feria, hasta el risco pastoreño de Santa Ana. Luces que amanecen con el rezo del Rosario en los Humeros, que atardecen en la Alegría de San Bartolomé y se apagan cuando buscamos Amparo en la Magdalena. Sentimientos que vibran en Santa Marina con su Pastora o en la Salud de los hombres por la Costanilla.

Y todo en ocho meses. En su más justa, pero dilatada vida para que la selección humana siga redactando párrafos de una teoría digna de estudios sociológicos, demográficos y religiosos. Y todo pasa en Sevilla.

Es el tiempo de Gloria. Es la era de las Glorias. Todo un legado que el cofrade viene preservando dentro de un pequeño, pero exquisito frasco lleno de esencias y exento de toda polémica. Y es por ello que muchos sevillanos y las instituciones debieran poner en valor, aún más de lo que ya lo hacen, a estas hermandades que guardan intangibles tan fundamentales como el de la propia historia de Sevilla narrada a través de procesiones letíficas. O reflejadas en diversos rincones de Andalucía entre filiales que nos traen las raíces de provincias como Huelva, Jaén, Córdoba, Almería o Extremadura, entre muchas otras.

Razones que pueden llegar a ser infinitas como para sustentar el peso de la historia desde el más esplendoroso presente. ¿Y por qué no? Hace 89 años Sevilla disfrutó de un inolvidable Congreso Mariano en blanco y negro y que sólo es cuestión de desearlo para volver a conmemorarlo en color en 2019, coincidiendo con el 90 aniversario del mismo. ¿Imaginan una Sevilla rebosante de flores en forma de procesiones de Glorias y decenas de templos abiertos con infinidad de besamanos? Pues seguramente ese día soñado pudiera ser el mejor espaldarazo, necesario y merecido, para poner al alza el genuino y original patrimonio humano, artístico e histórico de decenas de hermandades, más allá de nuestras propias fronteras. La idea, con la firma de Andrés Martín, ya está sobre la mesa. En nuestras manos, la decisión.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: