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Guillermo Baena: “A ojos de don Miguel Vázquez Lombo he caído en desgracia”

Guillermo Baena, otrora candidato a hermano mayor en la Hermandad de la Montesión.

Muy a su pesar, Guillermo Baena ha protagonizado la noticia más llamativa y sorprendente del final del curso cofrade. A instancias de Miguel Vázquez Lombo, delegado diocesano de asuntos jurídicos para las hermandades y cofradías de Sevilla, el otrora candidato a hermano mayor de Montesión ha sido expulsado de la corporación del Jueves Santo. “A ojos del delegado de asuntos jurídicos he caído en desgracia porque no he acatado la resolución de la autoridad eclesiástica como única solución posible al conflicto”, asegura Baena.

A este respecto, conviene recordar que Guillermo Baena ha interpuesto hasta cinco recursos ante la autoridad eclesiástica en dos periodos distintos para solicitar la nulidad de los cabildos de elecciones a los que él se presentaba como candidato a hermano mayor de la corporación de la calle Feria. Primero, en junio de 2017, por un defecto formal en la convocatoria que provocó la suspensión del cabildo previsto para el pasado 29 de junio, convocándose de nuevo por el vicario general, Teodoro León, para el 15 de diciembre del citado año. Posteriormente, el 27 de noviembre y el 5 de diciembre, Baena presenta alegaciones por irregularidades en el censo. El rechazo en primera instancia a dicho recurso por parte de Vázquez Lombo conllevó que el jurista presentara una demanda civil de derechos fundamentales en enero de 2018.

En este sentido, Baena afirma que ha sido el único que ha tendido -y sigue tendiendo- puentes al diálogo con la autoridad eclesiástica para solucionar el conflicto, añadiendo que siempre ha intentado solventarlo según dictan las normas diocesanas: “Me parece lamentable que no seamos capaces ni siquiera de sentarnos a hablar. Esto se resuelve alrededor de una mesa”.

Dichas acciones parecen que han provocado la expulsión de Guillermo Baena de Montesión tras más de 53 años como hermano. El jurista, quien aún está a la espera de recibir una resolución definitiva por parte de la Iglesia de Sevilla en contestación al recurso relacionado con las elecciones de diciembre por parte del arzobispo, ha recurrido nuevamente ante Vázquez Lombo la resolución de expulsión, notificada el pasado 29 de junio, puesto que la misma no respeta el artículo 55 de las normas diocesanas, al tiempo que ha formulado nueva demanda en sede civil sobre protección de derechos fundamentales por ser dicha expulsión contraria a la L.O. 1/2002.

“El delegado de asuntos jurídicos ha dado el visto bueno a la tramitación de un expediente de expulsión en este contexto y sin haberse comprobado si se me había informado o no y si el expediente instruido se ajusta a la legalidad”

Entretanto, a otro hermano de Montesión se le ha comunicado la apertura de un expediente de expulsión. “Un proceso que se ha obviado conmigo. No se ha respetado ni la legislación canónica ni la civil”, argumenta Baena haciendo referencia a su proceso de expulsión de la hermandad.

En junio de 2017 se inicia el conflicto

Cuando Sevilla aún saboreaba la Semana Santa de 2017, Guillermo Baena confirmó su candidatura para las elecciones de Montesión que se iban a celebrar el 29 de junio. En ese momento, el jurista no podía llegar a imaginarse el año de recursos y alegaciones que le esperaba. En primer lugar, Baena presentó un recurso ante la autoridad eclesiástica al no haberse incluido como requisito para participar en las elecciones una de las exigencias de las reglas de la hermandad: encontrarse al día en el pago de las cuotas. “Dicho motivo es rechazado en primera instancia por el señor Vázquez Lombo. En un segundo intento, es el vicario general quien decreta la suspensión del cabildo”, explica Baena.

Una vez suspendido el cabildo, la Iglesia convoca una nueva fecha para las elecciones: el 15 de diciembre de 2017. Los acontecimientos en torno a los comicios son aún más sorprendentes. En la misma mañana del día de las elecciones, Guillermo Baena, quien previamente había interpuesto un recurso ante la autoridad eclesiástica por irregularidades en el censo, comunica que retira su candidatura: “Me persono en el Palacio Arzobispal a fin de comprobar y constatar que no se han resuelto mis alegaciones para presentar la retirada de mi candidatura por cuanto entiendo que participar en unas elecciones en esas circunstancias es inadmisible, al ser dicho cabildo nulo de pleno derecho”. Al mismo tiempo, el jurista advirtió de la posibilidad de interponer una demanda civil.

Mes y medio más tarde, Miguel Vázquez Lombo rechaza dicho recurso. Entonces, Baena, además de presentar alegaciones a Teodoro León, vicario de la Diócesis de Sevilla, interpone una demanda civil “por la vulneración del derecho de asociación contenido y contemplado en el artículo 22 de la Constitución española y en la L.O. a/2002 reguladora de dicho derecho constitucional”. En estos momentos, Guillermo Baena, una vez que Teodoro León le responde en la misma línea que Vázquez Lombo, se encuentra a la espera de recibir una contestación por parte del arzobispo de Sevilla, don Juan José Asenjo, ante el tercer recurso presentado ante la autoridad eclesiástica por las irregularidades en el censo del cabildo de elecciones de Montesión que se celebró en diciembre de 2017, como así indicaba la resolución dictada por el vicario general.

“La situación en la que nos encontramos tiene mucho que ver con quienes han ostentado la responsabilidad de resolverla. Me refiero directamente al hermano mayor de Montesión y al delegado diocesano de asuntos jurídicos”

Nuestro Padre Jesús de la Oración en el Huerto. / Manuel Jesús Pérez.

Una expulsión “improcedente”

El último capítulo de esta triste novela se escribió el pasado viernes día 29 de junio, fecha en la que Guillermo Baena recibió un burofax en el que se le informaba de su expulsión de la Hermandad de Montesión. De esta forma, según asegura el afectado, se ha actuado de manera improcedente, puesto que no se ha tenido en cuenta el artículo 55 de las normas diocesanas, por el que “al hermano se le debe comunicar la cuestión” y concederle un plazo de 30 días para que formule alegaciones y proponga pruebas si así lo estima oportuno. “Eso no se ha cumplido. Ni la junta de gobierno ni la autoridad eclesiástica, en concreto don Miguel Vázquez Lombo, han respetado la normativa vigente. Ni la canónica ni la civil. Eso es grave”, afirma Baena. “El delegado de asuntos jurídicos ha dado el visto bueno a la tramitación de un expediente de expulsión en este contexto y sin haberse comprobado si se me había informado o no y si el expediente instruido se ajusta a la legalidad”, añade.

Guillermo Baena lamenta fundamentalmente que este problema, iniciado en diciembre y que ha conllevado su expulsión de la corporación, se esté prolongando tanto en el tiempo: “Es una cuestión que, de haber voluntad, se comprueba a lo largo de una tarde realizando determinadas comprobaciones sobre varios documentos. Y serán ciertas mis afirmaciones de que el censo se conformó de manera anti-jurídica, o no. Esa falta de voluntad aboca a irse a un procedimiento judicial común. El juez correspondiente sí va a comprobar si hay o no irregularidades, y dará o quitará razones”. Así, Baena asegura que “la falta de voluntad real para solventar el contencioso provoca el que tenga que ser la jurisdicción común la que resuelva este problema”.

A este respecto, el otrora candidato a hermano mayor, que cree que el conflicto se debía haber solucionado con una conversación y, por lo tanto, sin convertir el problema en un maremágnum, piensa que con otros interlocutores el contencioso se hubiese resuelto de forma amistosa: “La situación en la que nos encontramos tiene mucho que ver con quienes han ostentado la responsabilidad de resolverla. Me refiero directamente al hermano mayor y al delegado de asuntos jurídicos. Probablemente, otro perfil de personas hubiesen propiciado que esto se arreglase de otra manera”. Al tiempo que agrega que “los únicos puentes al diálogo que se han tendido han sido desde mi persona, tanto al hermano mayor, al delegado de asuntos jurídicos como al delegado de cofradías. Pero han caído en saco roto”.

Como se ha contado en las líneas anteriores, Guillermo Baena se encuentra a la espera de conocer la resolución definitiva a su escrito presentado ante la autoridad eclesiástica por las irregularidades en el censo del cabildo de elecciones del 15 de diciembre. Además, dicho recurso también ponía de manifiesto otras dos situaciones anómalas en la Hermandad de Montesión: una sustracción de joyas y de enseres del paso de palio de la que no se ha informado a los hermanos y que, parte, han sido reemplazadas por reproducciones pagadas por la hermandad y la sustracción de una cantidad importante de dinero, que ha sido repuesta en parte y de la que no hay constancia en los últimos cabildos de cuentas.

“Las irregularidades de las que informo en el recurso de diciembre fueron reconocidas por el hermano mayor en una cena que mantuvimos el 22 de noviembre junto a Miguel Ángel Martínez y el director espiritual de la hermandad”

“Esas dos cuestiones obran en el escrito de diciembre, pero sobre ellas no se pronuncia el delegado de asuntos jurídicos. Y creo que son lo suficientemente importantes”, asegura Baena. Además, añade que tanto estos dos asuntos como las irregularidades en el censo “fueron reconocidos por el hermano mayor en una cena que mantuvimos el 22 de noviembre de 2017 junto a Miguel Ángel Martínez y el director espiritual de la hermandad”.

Para finalizar, Guillermo Baena recuerda que en la resolución de conflictos entre hermandades y cofradías, entre hermanos y hermandades y entre hermanos, hermandades y la autoridad eclesiástica convergen el ordenamiento jurídico canónico y el civil: “No se pueden resolver los conflictos con uno despreciando al otro. Primero, porque no es legal en el marco del derecho español y, en segundo lugar, porque el derecho canónico en muchas materias no responde a reclamaciones que hoy día son exigibles, lícitas, legítimas y obligadas”. En este sentido, Guillermo Baena puede sentar un precedente en este tipo de conflictos.

La momentánea expulsión de Guillermo Baena de la Hermandad de Montesión es solo un capítulo más de una novela que aún tiene muchas páginas por escribir. De entrada, para conocer la resolución definitiva de la justicia civil a las dos demandas que ha interpuesto el jurista habrá que esperar un tiempo prudencial: “El primero de los procedimientos espero que esté resuelto en torno a mediados del año que viene. Por su parte, el segundo, al poder tener quizá una tramitación más breve, podría estar resuelto más o menos en la misma fecha”.

About Fran Delgado (196 Articles)
Entrevistas en De Nazaret a Sevilla. Periodista. Hermano de la Esperanza de Triana y el Gran Poder. Twitter: @unfrandelgado.

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