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La evolución de la Madrugada

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Hasta el año 1966, cuando se colapsó la Madrugada, el Gran Poder regresaba por el la zona de Francos, Salvaor, Orfila y Amor de Dios. / ABC.

Desde que en el año 1604 el cardenal Niño de Guevara instaurase que las hermandades de Sevilla, de forma ordenada y con unos horarios establecidos, debían realizar estación de penitencia en el Jueves Santo, la Madrugada y el Viernes Santo, muchos son los cambios en la nómina, los pleitos por el orden de paso o las modificaciones de horarios e itinerarios que ha protagonizado la jornada grande de nuestra Semana Santa: la Madrugada.

Hay constancia de la primera nómina de la Madrugada en 1621, donde ya aparecen cofradías históricas de la jornada, como el Silencio o la Carretería. En 1629 se incorpora la Macarena, quien a finales de la centuria efectuaba su salida a partir de las cuatro de la madrugada. El Gran Poder lo hará un siglo y medio después, en 1777. Fecha clave, pues entre 1791 y 1798 protagoniza el pleito con la Carretería por la prevalencia en el orden de entrada en la catedral que casi acaba con las dos hermandades extinguidas. En 1800 la cofradía de San Lorenzo firmó la concordia con la Macarena para discurrir por delante de ésta en la catedral previa solicitud de la venia ante la Esperanza. Haciendo uso de la concordia, en 1827 el Gran Poder, que retrasó su salida ese año por la lluvia, envió cuatro nazarenos a la Cruz de la Cerrajería para que la Macarena no avanzase por delante suya. La cofradía de San Gil decidió volverse.

Hasta 1960, el Calvario efectuaba su salida y entrada desde la puerta de la Magdalena que se encuentra en la calle Cristo del Calvario, como lo hará en 2018. / Hermandad del Calvario.

Siglo XIX: clave en la configuración de la jornada

Adentrados en el siglo XIX, fecha clave para entender la Semana Santa y la actual configuración de la Madrugada, cuatro cofradías forman parte de la nómina de la jornada: el Silencio, el Gran Poder, la Macarena, quienes se mantienen en la Madrugada durante toda la centuria, y la Carretería, que lo hará hasta el año 1853. Además, la trianera cofradía de La O formó parte de la jornada en dos etapas; de hecho, la primera estación de penitencia a la catedral, en 1830, la hizo en la Madrugada. Su última participación en la noche mágica tuvo lugar en 1886, año de fundación de la Hermandad del Calvario.

Década trascendental para la jornada. Por un lado, nace la corporación del crucificado de Ocampo, que, en un principio, establece su salida en la tarde del Miércoles Santo. En 1889, y después de 32 años sin procesionar, la Esperanza de Triana se incorpora a la Madrugada. Un año después, debido a la lluvia, el Calvario se estrenó en la jornada tras las dos Esperanzas. No lo hará regularmente durante la última década de la centuria. En 1891, medio siglo después de su última salida, los Gitanos realiza desde San Román la estación de penitencia en la noche mágica. Comienza a brotar la Madrugada que hoy conocemos. En 1899 coinciden por primera vez las seis cofradías que actualmente conforman la jornada.  

La incorporación definitiva del Calvario trajo consigo un pleito con la Esperanza de Triana por el orden histórico de paso que le correspondía a cada una. La autoridad eclesiástica le concedió la razón a la cofradía de ruan hasta en tres ocasiones: 1899, 1914 y 1971. Actualmente, la cofradía trianera sigue recordando el orden que le corresponde en cada cabildo de toma de horas. En 1903, tras no pedir un año antes el Gran Poder la venia a la Macarena y realizar ésta la estación de penitencia por delante suya, el cardenal Spínola insta a ambas hermandades a que renueven la concordia, vigente hasta la fecha.

En la imagen, la Esperanza de Triana por Pastor y Landero.  El Foro Cofrade.

Evolución horaria de la Madrugada: continuo crecimiento

Una vez configurada la nómina y el orden de la jornada, la Madrugada asienta, quitando contadas excepciones en la que arrancaba sobre las tres, su inicio en la carrera oficial en torno a las dos. Obsérvese como ejemplo el año 1930, cuando  el Silencio y el Gran Poder salían a las 02.00 horas y la Macarena a la 01.00 horas. Los Gitanos culminaba los desfiles oficiales a las 06.15 horas.

A partir del año 1939 el Gran Poder adopta el considerado itinerario habitual de regreso a San Lorenzo: Francos, Salvador, Orfila y Amor de Dios. La jornada va in crescendo. Crónicas de los años cincuenta hablan de retrasos acumulados en la carrera oficial y se cuenta como las tres cofradías de capa, “con gran fervor y algarabía”, cerraban la Madrugada en el mediodía del Viernes Santo. El crecimiento que experimenta la Madrugada en cuanto a número de público y de nazarenos se va traduciendo en un aumento de tiempo paulatino por detrás. Así, en 33 años la jornada pasa de culminar en la catedral a las 06:15h a hacerlo las 07.40 horas, cuando en 1963 abandonaba la catedral de Sevilla la Virgen de las Angustias.

Décadas en las que la Esperanza de Triana regresó en alguna Semana Santa por Alemanes y García de Vinuesa, lo que nos indica la longitud de los cortejos, o por Hernando Colón y la Plaza Nueva. Hasta 1959, los Gitanos llegaba a la Campana por la zona de San Juan de la Palma, Feria, Alameda y Trajano. Un año después sería el último en el que el Calvario saldría por la puerta de la Magdalena que se sitúa en su calle. En los años sesenta la Madrugada toca techo. El tiempo de paso de cortejos como el Gran Poder, que contaba con 45 minutos para 900 nazarenos, o de la Macarena, con una hora para unos 600, son indicadores de una jornada encorsetada.

Recorridos y horarios de la Madrugada de 1966. / ABC de Sevilla.

El colapso de la Madrugada

“La pescadilla se mordió la cola el 8 de abril de 1966”, cuando la cruz de guía del Silencio no pudo avanzar por Orfila debido a que los Gitanos se encontraba parada en esa zona. Mientras, el Gran Poder se comprimía por el Salvador y Francos, la Macarena intentaba salir de la carrera oficial, donde estaba el Calvario, y la Esperanza de Triana pretendía proseguir por la Campana. El retraso que se acumuló fue de más de una hora y media. El Gran Poder, por ejemplo, entró en su recién estrenada basílica a las 09.00 horas.

A partir de entonces, la cofradía de San Lorenzo, en un esfuerzo aún valorado por las hermandades, adoptó el actual itinerario de regreso por el Arenal y el barrio de San Vicente. Un recorrido que también efectúo el Silencio durante 1975 y 1976, años en los que se adelantó la jornada diez minutos.

La última gran reforma de la Madrugada tuvo lugar en 1977, cuando, tras llegar a un acuerdo con el Jueves Santo para que también lo hiciese, la jornada se adelantó treinta minutos. De esta forma, se anticipó el tradicional horario de salida del Silencio, el Gran Poder y la Macarena, muy similares a los actuales. La jornada ya culmina en la carrera oficial a las ocho de la mañana. Se gesta la actual Madrugada en cuanto a horarios e itinerarios. Como bien saben, la jornada no ha parado de crecer. Cuarenta años más tarde el Silencio inicia el desfile oficial quince minutos antes que en aquella Semana Santa, que es el tiempo de paso que ha ganado la cofradía de San Antonio Abad desde la década de los cuarenta, mientras que la Virgen de las Angustias abandona la catedral a las 09.10 horas, casi una hora más tarde.

Entre tanto, numerosos intentos por solucionar una jornada que cuenta con once mil nazarenos y que encuentra sus horas críticas en torno a las cinco, cuando las seis cofradías se concentran en un radio de 500 metros. En 2018, la Madrugada vivirá un episodio más de pretensión de mejora en su longeva historia.

About Fran Delgado (196 Articles)
Entrevistas en De Nazaret a Sevilla. Periodista. Hermano de la Esperanza de Triana y el Gran Poder. Twitter: @unfrandelgado.

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