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El accidente del tranvía con el palio de la Virgen de la O

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En primer plano, el palio de la Virgen de la O totalmente destrozado tras el accidente con el tranvía; al fondo, el Nazareno.

Nos situamos en la noche, en las últimas horas del Viernes Santo de 1943. En el barrio de Triana, una auténtica fiesta. La jornada había sido esplendorosa, tras una Madrugada marcada por la lluvia en la que sólo pudieron procesionar la Esperanza de Triana y los Gitanos, los sevillanos disfrutaron con gran fervor y recogimiento de las señeras cofradías del viernes. Todo se desarrollaba con normalidad hasta que en torno a la una de la madrugada, el palio de la Virgen de la O se vio sorprendido en la calle San Jorge por el tranvía que cubría la línea Sevilla-Camas. En ese momento, el 23 de abril de 1943 entró en la historia de la Hermandad de la O y de la Semana Santa de Sevilla.

Numerosos daños materiales

El tranvía impactó sobre la parte delantera del paso y causó graves daños materiales. Arrancó el respiradero delantero y el zanco izquierdo, mientras que destrozó los candelabros de cola, el juego de jarras, la crestería y multitud de candelabros. De forma milagrosa, según contaron los allí presentes, no hubo que lamentar grandes daños personales. Los treinta y seis costaleros que comandaba Rafael Ariza Aguirre, fundador de la saga familiar de capataces, resultaron prácticamente ilesos, al igual que los fieles que presenciaban la cofradía. El más damnificado fue Salvador Dorado “El Penitente”, que iba debajo de las trabajaderas, puesto que el zanco izquierdo atrapó su pie. De esta forma, el insigne capataz de Sevilla sufrió una lesión en una de sus piernas.

En la imagen, parte del palio de la Virgen de la O tras el accidente con el tranvía.

Para evitar males mayores, una vez que se arrió el paso se apagó la candelería al completo. Posteriormente, al quedar el palio destrozado y al encontrarse la cofradía a escasos metros de la parroquia de la O, la hermandad decidió trasladar a la dolorosa lo más rápidamente posible a su templo. Para ello, la Virgen fue envuelta en una sábana blanca que facilitó Ana Pariente. El cíngulo del nazareno Carlos Morilla sirvió para anudar la sábana. Por su parte, las joyas que poseía la dolorosa se guardaron en un pañuelo. Cuatro hermanos, entre los que se encontraban Ariza el “Viejo” y Antonio Martín Alborch, portaron a la imagen entre un mar de fieles que permaneció de rodillas y que acompañó en silencio, con lágrimas y con gran devoción a la Virgen de la O. Durante dicho traslado, los policías que escoltaban el paso redoblaron la guardia hasta que la imagen llegó a su templo.

La noche, ya del Sábado de “Gloria”, fue bastante larga en la parroquia de la calle Castilla. Durante muchas horas, numerosos hermanos de la hermandad evaluaron los daños sobre el palio y se encargaron de desmontar el maltrecho paso.

En la imagen, la Virgen de la O envuelta en la sábana que facilitó Ana Pariente para que fuera trasladada a su templo. El cíngulo de Carlos Morilla anuda la sábana.

El Domingo de Resurrección de 1943, ABC afirmaba lo siguiente sobre el accidente: “Puede calificarse como milagroso el hecho de que no hubiese que lamentar desgracias personales. Las numerosas personas que presenciaron el accidente reconocen que gracias a la intervención milagrosa de la Virgen, los treinta y seis hombres que se encontraban debajo del paso resultaron totalmente ilesos, como asimismo los cientos de personas que acompañaban a la imagen en el momento de ocurrir el accidente”.

Cultos en acción de gracias

A petición de los costaleros, sin heridas graves a pesar del fuerte atropello del tranvía, la junta de gobierno de la Hermandad de la O se puso a trabajar inmediatamente para realizar unos cultos en acción de gracias hacia la Virgen por su mediación para que no ocurriera nada realmente grave. Un rosario, una función solemne en la parroquia de Santa Ana, una procesión extraordinaria por Triana y un besamanos fueron los cultos que protagonizó la Virgen de la O entre finales de mayo y principios de junio.

El 29 de mayo de 1943 la Virgen de la O protagonizó un rosario que sirvió para que fuera trasladada hasta Santa Ana. La dolorosa, engalanada con una corona y un manto de la Esperanza Macarena, fue portada por los hermanos en unas sencillas andas. Cinco días más tarde, el 3 de junio de 1943, el sacerdote Jerónimo Gil Álvarez ofició la solemne función en la catedral de Triana.

A su conclusión, se celebró una procesión extraordinaria por las calles del populoso barrio. La Virgen de la O fue entronizada en el paso de la Pastora de Triana y recorrió, siempre acompañada por un gran número de hermanos y fieles, las principales calles del viejo arrabal hispalense camino de la parroquia de la O. Sevilla se volcó con la Hermandad de la O. La tristeza de la noche del Viernes Santo de 1943 se tornó en alegría en la gloriosa tarde del 3 de junio del citado año.

En la imagen, la Virgen de la O entronizada en el paso de la Pastora de Triana.

Así contó ABC la procesión: “Acompañando a la Santísima Virgen, gran número de señoras, hermanos, representaciones de las cofradías de gloria y penitencia de Triana. Las calles del itinerario se encontraban engalanadas. Al llegar la imagen al templo se cantó solemne salve”.

A renglón seguido de los actos en Santa Ana, un llamativo besamanos extraordinario en honor a la Virgen de la O cerró los cultos en acción de gracias. La imagen de Castillo Lastrucci fue el centro de un altar bellísimo que estuvo engalanado con numerosos maceteros y pequeños árboles que le otorgaron gran majestuosidad al culto. Además, el respiradero del paso del Nazareno también embelleció el besamanos.

Como curiosidad, a raíz del atropello, Francisco Muñoz Reina, Curro, el conductor del tranvía, salió durante muchos años de nazareno en la cofradía de La O.

Hoy, 75 años después del accidente del tranvía con el palio de la Virgen de la O, Sevilla, Triana y la hermandad del Viernes Santo recuerdan con cierta tranquilidad un suceso que pudo acabar en tragedia. La ciudad siempre guardará en su memoria el Viernes Santo de 1943, aquel 23 de abril en el que la Virgen de la O se adentró con fuerza en el corazón de sus hermanos.

Reportaje en vídeo:

About Fran Delgado (196 Articles)
Entrevistas en De Nazaret a Sevilla. Periodista. Hermano de la Esperanza de Triana y el Gran Poder. Twitter: @unfrandelgado.

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