Últimas noticias

Fernando Vaquero: “A Sevilla hay que darle lo que le gusta porque se va a anunciar su Semana Santa”

Fernando Vaquero, cartelista de la Semana Santa de Sevilla 2019, junto a su cartel de la romería de Valme / Fran Vergara.

Un talento dormido que despertó justo a tiempo. Fernando Vaquero (Sevilla, 1970), recién elegido cartelista de la Semana Santa de Sevilla 2019, comenzó a pintar en 2012. De forma tardía, sacó a la luz una capacidad artística que siete años después lo va a llevar a cumplir un sueño. Cofrade de cuna de la Hermandad de la Amargura, Vaquero cree que el cartel del Corpus Christi de Sevilla 2016 supuso un punto de inflexión en su carrera.

En las obras de Fernando Vaquero destaca el tenebrismo, como en el cartel de la Semana Santa de Carmona 2018 (donde el claroscuro tiene un papel principal), o su marcado carácter historicista: “Me gusta mirar a la historia, al pasado en los carteles”. La pintura realista, que hace que algunas de sus obras parezcan auténticas fotografías, es otra de sus características principales.

Con ustedes, Fernando Vaquero, cartelista de la Semana Santa de Sevilla 2019.

Imagino que muchas llamadas, felicitaciones, entrevistas… tras su designación como cartelista de la Semana Santa de Sevilla, ¿no?

Sí, muchísimas felicitaciones, entrevistas… Ya le digo, me falta un poco de tiempo para centrarme, para meterme en el estudio y concentrarme. Pero entiendo que esto es así y que dentro de unos días bajará toda esta vorágine.

¿Le ha dado tiempo a marcarse unos plazos para la ejecución de la obra?

Trabajo en tres fases: la primera es la búsqueda de ideas, que es la parte más estresante porque me la puedo encontrar por el camino o tener que pensarla y madurarla; una vez que ya tengo la idea, paso a componerla, es una fase más relajada; y por último, me centro en pintar la obra, que es una fase que tengo muchísimo más contralada. Más o menos, sé cuánto puedo pintar en el día, ahí ya sí me puedo establecer un planning para llegar al día de la presentación. En esta ocasión, como creo que la Semana Santa es bastante tardía, el plazo, quizá, es más lejano. Todavía el Consejo no me ha puesto fecha.

Imagino que ahora estará en esa fase en la que se le agolpan las ideas.

Muchísimas ideas, entre las que uno tiene de siempre por soñar con ser el cartelista de la Semana Santa y las que le vienen en estos días… Al final, tienes que ir desestimando ideas hasta quedarte con una y apostar por ella hasta el final.

Se entiende por sus palabras. Va a cumplir un sueño, ¿no?

Sí, es un sueño desde pequeño. Cuando me llamó Antonio Piñero (presidente del Consejo), la primera imagen que se me vino a la cabeza fue la de aquel niño que tenía su cuarto completamente lleno de carteles de la Semana Santa y soñaba con poder hacer algo para Sevilla. Me ha tocado la lotería.

“Mi intención es ser fiel a mi estilo, pero como se trata de un sueño cumplido, me gustaría que mi cartel fuera un poco personal, íntimo, que recogiera mis vivencias como cofrade. Me gustaría que todo ello se viera reflejado”

Cartel del Corpus Christi de Sevilla 2016, obra de Fernando Vaquero.

De esos carteles que decoraban su cuarto, ¿con cuál se queda?

El más especial para mí es el de Francisco Maireles (Semana Santa de Sevilla 1995, el ojo de la Macarena), es el número uno. El del Cachorro de Paco Borrás (1996) también me encantó, fue un cartelón. Esos dos son los carteles que más me han impactado.

¿Por qué se dedica Fernando Vaquero a la pintura artística?

He decidido tardíamente ser pintor, empecé a pintar en el año 2012. Estudié piano y soy profesor, pero en el 2012 comencé a sacarme esa espinita que siempre tuve. Veía a mi tío cómo pintaba y tenía mucha envidia. Ese año, empecé a dar clases con un profesor que vio cualidades en mí. Me invitó a participar en una exposición sobre Picasso en Málaga, aquel cuadro se vendió y a raíz de él me salió la oportunidad de hacer un curso con el pintor Antonio López, que me animó a seguir adelante. Dicen que he sacado a luz un talento que tenía dormido pero que se ha despertado y está gustando.

¿Por qué cree que el Consejo le elige como cartelista?

El Consejo elige, sobre todo, por la producción, por la obra que cada pintor hace. Supongo que a mí me habrán estudiado, habrán visto mis cuadros y habrán decidido que les cuadra a ellos, valga la redundancia. Creo que la obra con la que me empecé a dar a conocer en Sevilla fue el cartel del Corpus de Sevilla 2016, el de la bola de San Fernando. A partir de ahí, el cartel de la Semana Santa de Carmona 2018 y el cuadro de ‘El Expolio’, de la exposición ‘Reflejos de Murillo’, también me han dado repercusión.

Precisamente quería preguntarle por dos carteles que creo que marcan su trayectoria como artista: el cartel del Corpus de Sevilla 2016 y el de la Semana Santa de Carmona 2018. ¿Cuál es más especial o cuál expresa mejor su estilo?

Sin duda, el más especial es del Corpus, fue un pasaporte hacia una posibilidad de dedicarme al arte de la pintura. Le tengo muchísimo cariño al cartel, lo tengo en mi estudio y es que además es mi santo. Pero sí es cierto que el que se acerca más a mi estilo es el cartel de la Semana Santa de Carmona, donde predomina el claroscuro. Soy un pintor tenebrista, académico.

“El cartel debe llamar la atención porque es un reclamo publicitario. Pero, según mi punto de vista, hay muchas maneras de llamar la atención. No hay que pasarse tampoco. Estoy hablando de Sevilla, quizá en otras ciudades sí funciona”

Cartel de la Semana Santa de Carmona 2018, obra de Fernando Vaquero.

¿Por qué cree que llaman tanto la atención sus obras?

Creo que llaman la atención por dos motivos. Primero por la composición, pues trabajo y medito muchísimo la idea y cada paso que doy. No hay nada al azar en mi pintura, y eso el público lo capta. Cuando hago una composición pienso en el espectador, pienso en cómo vería mi obra, en qué recorrido haría dentro del cuadro. Es uno de los factores que atrae al público. Por otro lado, es cierto que mi pintura es bastante realista y ese estilo ha gustado siempre. La unión del factor compositivo y realista hace que me encuentre ahora mismo donde estoy. Le doy muchísima importancia a la composición, a la idea y a diseñarla. Si encima lo cuentas de una manera realista, que lo entienda todo el mundo, pues la obra gusta.

A todo ello hay que añadir que sus obras tienen marcado un fuerte carácter historicista.

Sí, sí, lo cierto es que mi intención es dedicarme a la pintura historicista. Esa es mi verdadera vocación, lo que pasa es que tengo una vertiente sacra porque soy muy cofrade y creyente y he hecho varias obras en esa línea. Creo que nunca me podré desvincular de ella, los encargos no paran de sucederse. Quizá, mi sello personal sea el histórico. Por ello, siempre me gusta mirar al pasado, a la historia en los carteles y, por lo tanto, contar o, por lo menos, reflejar el por qué hemos llegado aquí o el origen de algo. Por ejemplo, en el cartel de la romería de Valme cuento el origen de la misma o en el de Carmona, que lo representé en un sepulcro romano que existe en la localidad que es contemporáneo a Cristo. Es decir, me gusta mirar a la historia, ya sea en cartelería o en cuadro.

¿Va a modificar un poco su estilo para adaptarlo a las particularidades que tiene un encargo como el del cartel de la Semana Santa de Sevilla?

No lo tengo totalmente claro. Mi intención es ser fiel a mi estilo, pero como se trata de un sueño cumplido, me gustaría que mi cartel fuera un poco personal, íntimo, que recogiera mis vivencias como cofrade. Me gustaría que todo ello se viera reflejado en el cartel. Sinceramente, no sabría decirle por dónde va a salir el cartel. Quizá, me pregunte el mes que viene y ya lo tenga claro.

¿Cree que el cartel de la Semana Santa de Sevilla coarta un poco al artista por la responsabilidad que conlleva?

Creo que no, yo le doy la misma importancia a un cartel que a otro. En el momento en el que estoy pintando el cartel, ése es el más importante de mi vida. Seguramente, cuando termine el de la Semana Santa de Sevilla, el próximo cuadro será el más importante en ese momento. Si no es así, nunca te desarrollas, nunca evolucionas y nunca te superas a ti mismo. Es cierto que, a nivel de repercusión, este es el cartel más importante de mi vida.

Venimos de grandes carteles. El listón está alto e imagino que eso conlleva aún más responsabilidad si cabe, ¿no?

Claro, no se puede bajar el listón. Es un hándicap que está ahí, tú tienes que ser consciente de ello desde el primer momento. Además, también tienes que tener en cuenta el hecho de que te ha elegido tu ciudad para que tu cartel sea el heraldo de la fiesta mayor de Sevilla. Tienes que darlo todo.

¿Qué es un cartel de Semana Santa: un reclamo publicitario, debe llamar la atención para que se hable de él…?

Un cartel de Semana Santa debe cumplir tres funciones: la evangelizadora, no cabe duda de que debe llamar a la unción, a la devoción; anunciar específicamente la Semana Santa; y tener en cuenta que es un cartel de la propia ciudad, es decir, que anuncia una de las fiestas más importante de Sevilla. Que se vea qué estás anunciando, que sea fácilmente reconocible. Muchas veces hay carteles que son un poco abstractos y el que lo ve desde fuera y no conoce la fiesta realmente no sabe qué está anunciando ese cartel. Entonces, el cartel deja de cumplir su función principal.

“Le doy la misma importancia a un cartel que a otro. En el momento en el que estoy pintando el cartel, ése es el más importante de mi vida. Si no es así, nunca te desarrollas, nunca evolucionas y nunca te superas a ti mismo”

A la izquierda, José Antonio Fernández Cabrero (hermano mayor de la Macarena), a la derecha, Fernando Vaquero durante la exposición ‘Macarena’ que se celebró en el Círculo Mercantil.

También es cierto que hay carteles de Semana Santa que llegan a muchos lugares gracias a su particular estilo. 

Claro, el cartel debe llamar la atención porque es un reclamo publicitario. Pero, según mi punto de vista, hay muchas maneras de llamar la atención. No hay que pasarse tampoco. Estoy hablando de Sevilla, quizá en otras ciudades sí funciona, pero en Sevilla se puede llamar la atención de una manera un poco más sevillana, por decirlo de alguna forma.

Sevilla es muy especial. ¿Hasta qué punto le asusta la crítica?

Sí, no cabe duda, Sevilla es un público muy especial. Es un público al que hay que entender, al que hay que tener muy en cuenta y al que hay que darle lo que le gusta porque se va a anunciar la Semana Santa de ellos, de Sevilla. Hay que pensar en la ciudad.

Antes de terminar, ¿cuál es su devoción?

Mi gran devoción es la Virgen de la Amargura, mi corazón es amargurista 100%. Soy también hermano de San Benito, pero la hermandad a la que le rezo y a la que le pido desde niño es la Amargura. Somos ya la quinta generación de la familia que es hermana de la hermandad. Nos sentimos muy vinculados a la Amargura.

Por lo tanto, imagino que la Virgen de la Amargura tendrá protagonismo en el cartel.

A mí me gustaría, pero aquí manda el cartel de Sevilla. Lo cierto es que me gustaría que saliera algo de mi hermandad en el cartel. Pero no lo sé, manda ahora mismo la idea general, el diseño, la composición… pero me gustaría.

About Fran Delgado (187 Articles)
Entrevistas en De Nazaret a Sevilla. Periodista. Hermano de la Esperanza de Triana y el Gran Poder. Twitter: @unfrandelgado.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: