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Los besamanos del primer fin de semana de octubre, en imágenes

En este pasado fin de semana, llegaba la onomástica de la Virgen del Rosario, una de las advocaciones más importantes de la cristiandad y la más numerosa de nuestra ciudad. Por ello en este fin de semana ha habido numerosos besamanos a imágenes con esta advocación.

El primero de ellos era en la Capilla de San Andrés con la Virgen de Regla.  La imagen se encontraba situada bajo el presbiterio. Iba vestida con la saya de tisú bordada que se le regaló con motivo de su Coronación Canónica y el manto del taller de Esperanza Elena Caro, añorado por muchos en sus estaciones de penitencia. Llevaba toca de sobremanto y la corona con la que fue coronada canónicamente. En el pecherín y cinturilla llevaba diversos broches o regalos de distintas corporaciones, además de la medalla de la ciudad. Tras la imagen de la Virgen se encontraban los candelabros de cola del paso de palio. El exorno floral constaba de jarras dispuestas al lado y alrededor de la imagen, que llevaban un exorno floral novedoso y atrevido. En este caso hubo división de opiniones entre los que se acercaban a besar la mano a esta imagen. El montaje lo completaba un gran centro delante de la Virgen.

Fotografías: Álvaro Muñoz.

Continuando con los besamanos que se iniciaron en la jornada del viernes, nos vamos hasta la capilla de Monte-sión, donde la Virgen del Rosario, la imagen dolorosa más antigua de las que procesionan casi con total certeza, estaba de besamanos. La imagen se encontraba situada en el presbiterio de la capilla elevada en una peana de plata. La imagen iba vestida con un manto negro de camarín y una saya blanca bordada. Delante del gran cortinaje se encontraba el nuevo dosel de la hermandad de terciopelo negro. El exorno floral constaba de una jarra a cada lado de la imagen y otras a cado lado del dosel. A cada lado del dosel había dos doseles de reducidas dimensiones y en los mismos se ve un farol, una bandeja y dos pequeñas jarras.

Fotografías: Manuel Jesús Pérez Martín.

También desde el viernes se encontraba de besamanos la Virgen del Rosario de la hermandad de la Macarena. La imagen se encontraba en el presbiterio bajo de la Basílica. La Virgen del Rosario se encontraba vestida con la saya rosa bordada y el manto celeste bordado, ambos de Carrasquilla. El niño iba vestido con una túnica rosa. La Virgen iba con su ráfaga y corona de plata. Tras la Virgen hay un dosel en forma de arco de madera tallada y dorada. En la parte central del arco se encuentra en simpecado. A los lados del dosel se encuentran las credencias realizadas por Marmolejo con unos candeleros y una jarra del paso de palio en cada uno exornado con flores de tonalidad rosa. Mas adelante, en unos pies circulares se encuentran una jarra a cada lado con la misma variedad floral. Para completar a ambos lados de la virgen hay un centro con las mismas flores citadas anteriormente.

Fotografía: Manuel Jesús Pérez Martín.

En la jornada del sábado comenzaba también el besamanos de la Virgen del Rosario de Santa Catalina, en la Iglesia de San Román; siendo este el último año que esto ocurrirá ya que en poco más de un mes se reabre Santa Catalina al culto.  Estaba ubicada en el prebiterio de la iglesia, de fondo tenía el misterio al completo de la Cena, que se encuentra allí por obras en su templo. Estaba elevada en la peana de la Virgen del Carmen. Viste su manto rojo de salida y su saya color hueso bordada, además de una mantilla, en vez de toca de sobremanto. Estaba con la ráfaga, corona y cetro de salida. Llevaba una gran cantidad de broches y joyas. El niño estaba situado en un trono de madera en una mesa en el lado derecho de la imagen. El exorno floral estaba constituido por seis jarras alrededor de la imagen con una gran variedad cromática y floral. Finalizando el montaje se encontraba el estandarte en el lado derecho del presbiterio.

Fotografías: Ruben García.

Comenzando por aquellos que solo estaban en la jornada dominical, festividad de la Virgen del Rosario, tenemos a la Virgen del Rosario de San Vicente. La imagen se encontraba en el presbiterio a los pies del retablo. La Virgen se encontraba vestida con un conjunto de saya y manto brocado en verde, mientras que el niño lucía un traje de tonalidad amarilla. Portaba la corona, ráfaga y cetro de salida. El exorno floral constaba de seis jarras con flores blancas. Dos en mesas de madera doradas y las otras cuatro más cerca de la imagen. Además el montaje lo completaban varios candeleros dorados y dos parejas de blandones dorados.

Fotografías: Ruben García.

Terminando con las advocaciones del Rosario se encontraba la imagen de la capilla del Dos de Mayo. La imagen se encontraba en el presbiterio de la capilla. Un montaje sencillo con varias jarras de flores con tonalidad blanca y varios candeleros. Delante de la imagen de talla completa, que llevaba su ráfaga, se encontraba un centro con las mismas flores.

Por último, en el barrio de Pino Montano se encontraba de besamanos la Virgen del Amor, tras la finalización del triduo en su honor. Por ello se aprovechó el montaje del mismo. La imagen se encontraba vestida con un manto de vistas bordadas y una saya bordada. A los lados de la imagen se encontraban un angel a cada lado. Las jarras de flores dispuestas para el mismo se encontraban con un exorno bastante variado.

Fotografías: Benito Álvarez.

About Javier Reguera (78 Articles)
Redactor en De Nazaret a Sevilla. Estudiante de Historia por la Universidad de Sevilla. Twitter: javireguera1

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