Últimas noticias

Un querer extraordinario

Foto: La Razón

Cuando hablamos de la Virgen del Rocío, intentar hablar de ordinario o de extraordinario se convierte en un imposible real. Todo lo que pasa a su alrededor va de un extremo a otro con la intensidad de un abrazo y la lágrima que sale sin pedirlo. Lágrima sincera de encuentro, de acción de gracias que se convierte en marisma personal de sentimientos y emociones.
Pues imagínense cuando las hermandades de la Diócesis de Huelva con la dirección de Huelva, Emigrantes y Almonte, se ponen en camino. ¡Qué manera de derrochar Rocío! Es la carreta nuestra forma de entronizarla, sin más y sin menos. Es así. Un Simpecado que es la Virgen en todos los pueblos y es la espera de todo un año para ir hacia Ella. Una dupla indivisible que tiene contados los días y en la plata, la madera o el cajón de los principios, escribe la historia. No quiero hablar de calles, de horas, de itinerarios. Lo que pasó el viernes 2 y el sábado 3 de noviembre en Huelva, vamos a tardar años en procesarlo. En tiempos de egoísmo, de división, de una insuficiente necesidad de libertad prisionera y de agónica independencia, decidimos hacer Rocío en noviembre porque para la Virgen no hay fechas, si no oportunidades. Vaya por delante la admiración y respeto al Obispo de Huelva, su ejercicio pastoral es todo un ejemplo de amor a la Iglesia. Allí estaba con los rocieros. Un noviembre de Pentecostés con las mismas caras de felicidad y un suspiro que acerca el día grande de un año hermoso. Hay cosas que solamente se viven en el Rocío. No en el de las portadas del papel rosa ni el de los bulos de los caballos, aquí se demuestra que cuando el sentimiento es más fuerte que la razón, se puede querer olvidando lo demás para querer a la Virgen como Ella se merece.
Usted le pone los recuerdos. Su carreta, sus hermanos. Su forma de entender el día a día con la estampa en la mesilla de noche. Le dice a sus hijos el porqué, le explica que su abuela le regaló la fe hecha romería de 365 días al año. Usted aprendió a ponerla en su vida y Ella se quedó a vivir porque así lo quiso.
Entonces si hablo de ordinario, no hay nada. Y si digo extraordinario, me quedo corto. Todo lo que se hace por y para la Virgen del Rocío, es único. Benditas las calles de Huelva que vieron el Rocío celeste del cielo. Este mundo necesita de la Virgen a cada momento y Ella no hace más que darse y darse. Esperando que amanezca para derramar su Rocío, no solamente en las hojas de los árboles, si no en los corazones secos deseosos de volver a latir.

About Álvaro Carmona (47 Articles)
Opinión. Podólogo, poeta y redactor de 'El Programa' de Ondaluz Sevilla. Hermano de San Benito, Dulce Nombre de Bellavista, Pastora de Santa Marina, Araceli, Cabeza y Asunción de Cantillana. Twitter: @alvcarlop

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: