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Martes Santo 2018, solo un capítulo más en la historia de la Semana Santa de Sevilla

Virgen de Garcia y Amparo. / José Carlos. Casquet.

Desde que en el año 1971 las hermandades de los Estudiantes y el Dulce Nombre intercambiaran sus órdenes de paso por la carrera oficial, muchas han sido las reuniones y los intentos por encontrar el mejor Martes Santo posible. Con el plan escrito, estudiado y releído, parece una obviedad decir que los dos puntos negros del Martes Santo (Alfalfa y horario de cierre de la jornada excesivamente tardío) desaparecían por completo. Sin embargo, era un proyecto “con carácter excepcional y solo para este año”. Ésta fue la fase más repetida por parte de Joaquín Sainz de la Maza, ex presidente del Consejo, y Juan José Morillas, otrora delegado de la jornada, haciendo referencia al Martes Santo 2018. Es decir, sobre el papel el plan nació con fecha de caducidad, independientemente de su posterior éxito. 

El foco de las críticas se puso entre la calle Imagen y la plaza del Cristo de Burgos. San Esteban debía dejar expedita la calle Orfila para que discurriese el Dulce Nombre, mientras Los Javieres ocupaba el enclave dedicado al crucificado de Bautista Vázquez el Viejo. San Esteban tuvo que hacer un enorme esfuerzo para ubicarse en tan amplia avenida, un paraíso si se compara con Francos y la Alfalfa.

En cuanto a Los Javieres, conviene destacar que se adentró en un horario más tardío, lo que propició que un mayor número de público disfrutara del Cristo de las Almas y de la Virgen de Gracia y Amparo. De la desangelada calle Correduría y entorno de la Alameda se pasó a las concurridas plazas de San Juan de la Palma, Cristo de Burgos o calle Alcaicería. Mención especial merece la entrada en Omnium Sanctorum, uno de los momentos más maravillosos de la jornada. Sin duda, una manifestación pública de fe mucho más rica.

Ataque recurrente ha sido decir que, con el plan, se perdía el sentido de la estación de penitencia a la catedral. Realmente no está perdido por ir desde catedral a Campana, sino por la propia existencia de la carrera oficial. Hay hermandades que con la trayectoria tradicional pasan por la puerta de la Santa Iglesia Catedral y prosiguen su camino hasta la Campana. Otras llegadas a un punto de su itinerario se alejan de la catedral. ¿Por qué nadie dice que su estación de penitencia ha perdido el sentido?

Hoy en día es fundamental tener en cuenta la seguridad. Al no modificar la morfología de la carrera oficial, el dispositivo del Cecop no se ve alterado en esta zona. Nada cambia ni nada empeora. Las vallas, el personal de seguridad, los pasillos para las personas… todo es igual, lo que sí mejora es la seguridad de un punto negro como era la Alfafa.

Otras críticas que se han hecho son bastantes más banales y pocos infundadas. Afirman que los pasos «están más bonitos subiendo las Cuestas que bajándolas” y probablemente sea así, pero no deja de ser un detalle extremadamente superficial, sobre todo comparado con los problemas más graves que hemos visto antes. No es comparable lo que no está en el mismo nivel jerárquico de prioridad.

Parte del público decía sentirse desubicado, es algo lógico que eso pase un primer año, pero tampoco se puede poner al mismo nivel de los elementos primordiales de cualquier plan de seguridad.

Seguramente este año, de repetirse, todo el mundo ya se sentirá más orientado y en pocos años no existirá desubicación ninguna.

La Sevilla más anquilosada, la Sevilla que solo defiende lo aparentemente tradicional nunca creyó en el Martes Santo 2018. La Carretería en la Madrugada fue un ‘clásico’, la carrera oficial terminó a inicios del siglo XX en la calle Francos, la ciudad se acostumbró al misterio del Buen Fin

¿Qué entendemos por tradicional en la Semana Santa de Sevilla?

El Martes Santo 2018 es solo un ejemplo más del dinamismo de una fiesta que está sujeta a continuas modificaciones. A lo largo de su historia, la Semana Santa de Sevilla se ha adaptado a numerosos cambios sociales que buscaban su propia mejora.

A buen seguro, José de Anca, Jesús Bustamante, Jesús Resa, José Luis Maestre, Justo Rufino, José Antonio Oliert, Juan Jiménez y Manuel Casal hubiesen preferido abocar por lo ‘tradicional’, pero eran conscientes de que la Semana Santa de Sevilla y, más en concreto, el Martes Santo necesitaba escribir un nuevo capítulo en el libro de cambios de su historia.

Artículo publicado en el boletín de octubre de 2018 de la Hermandad de los Javieres.

About Fran Delgado (196 Articles)
Entrevistas en De Nazaret a Sevilla. Periodista. Hermano de la Esperanza de Triana y el Gran Poder. Twitter: @unfrandelgado.

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