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IX estación: Jesús se encuentra con las mujeres de Jerusalén

El misterio de la Misión. / Fran Delgado.

Durante los últimos años, podría decirse incluso décadas, el rezo del viacrucis -el camino de la cruz- se ha convertido en una pieza fundamental en la preparación de Sevilla, las hermandades y los cofrades para la Semana Santa. En su sentido más estricto y tomando como base la devoción a una imagen, durante las catorce estaciones los fieles recorren junto a Jesús el camino hasta su muerte en el Monte Calvario. Así es en el viacrucis del Cristo de la Buena Muerte de la Hiniesta que tiene lugar cada último sábado de enero, en el rezo interno que se celebra cada viernes de Cuaresma en la basílica del Gran Poder o en el ejercicio que preside cada Lunes Santo el Señor de la Salud de los Gitanos.

A pesar de que el origen del modelo de viacrucis que hoy se conoce se sitúa entre los siglos XVI y XVII, el rezo actual, basado en los textos evangélicos, lo establece San Juan Pablo II el Viernes Santo de 1991, quien incorpora nuevos pasajes y sustituye algunas estaciones que estaban tomadas de los textos apócrifos.

Así es el viacrucis según la Semana Santa de Sevilla.

IX estación: Jesús se encuentra con las mujeres de Jerusalén. Del Evangelio según San Lucas (Lc 23, 27-31): «Lo seguía un gran gentío del pueblo y de mujeres que se daban golpes y lanzaban lamentos por él. Jesús se volvió hacia ellas y les dijo: «Hijas de Jerusalén, no lloréis por mí, llorad por vosotras y por vuestros hijos, porque mirad, llegará el día que dirán: Dichosas las estériles y los vientres que no han dado a luz y los pechos que no han criado. Entonces empezarán a decirles a los montes: ¡Desplomaos sobre nosotros! y a las colinas: ¡Sepultadnos! porque si así tratan al leño verde, ¿qué pasará con el seco?».

Esta escena está representada en la Semana Santa de Sevilla únicamente por el misterio de la Hermandad de La Misión, que procesiona en la tarde del Viernes de Dolores desde la parroquia de San Antonio María Claret. El término “hijas” utilizado por Jesús en lugar de “mujeres”, aparentemente más apropiado, parece que hace referencia a las Thygatéres Ierusalem (hijas de Jerusalén), que eran un grupo de consoladoras o mujeres de familias nobles que se encargaban de llorar y aliviar a los condenados. 

La Hermandad de la Misión (Claret)

La Hermandad de La Misión realiza su estación de penitencia en la tarde del Viernes de Dolores por las calles del barrio donde tiene su sede canónica: Heliópolis. La cofradía efectúa su salida desde la parroquia de San Antonio María Claret, donde radica el colegio del mismo nombre que tiene una gran presencia y arraigo con la corporación. Los estatutos de la hermandad fueron aprobados definitivamente por el cardenal Amigo Vallejo en el año 2007. 

El Santo Cristo de la Misión (1988) es un nazareno de tamaño natural (172 cm.) y talla completa, excepto los brazos, que son articulados, con la cruz en el hombro derecho y en acción de bendecir. Tallado sobre madera de pino de flandes y cedro, su policromía es de tonos nacarados y cargada de recursos cromáticos (veladuras, frescores, sangre, etc…), que acentúan la talla con mayor realismo. Su autor es José Manuel Bonilla Cornejo, quien también realizó las Santas Mujeres (María Magdalena -1995-, María Salomé –1996- y María Cleofás –1997-) y la Virgen del Amparo, que es una copia exacta de la primitiva imagen de Miguel Laínez Capote -1967- (remodelada por Alfonso Berraquero García en 1975) que la corporación custodia en la casa hermandad. Cierra el conjunto pasionista San Juan Evangelista, obra de Antonio Eslava Rubio (1970). La escena alude directamente al encuentro de Jesús con las mujeres de Jerusalén durante su camino por la Vía Dolorosa hacia el Monte Calvario. 

El misterio de la Misión. / Fran Delgado.

Nunca ha presidido el viacrucis del Consejo

El Santo Cristo de la Misión nunca ha presidido el viacrucis de Sevilla, ya que la única imagen de vísperas que ha acudido a la catedral para ser el eje central del acto ha sido el Cautivo ante Pilato de la Hermandad de los Dolores de Torreblanca, en el año 2018.  La Hermandad de la Misión celebra anualmente un viacrucis interno con el nazareno, en la parroquia de San Antonio María Claret. A su conclusión, tiene lugar la subida al paso procesional de la imagen.

La primera vez que salió a la calle la talla del Santo Cristo de la Misión fue el día 25 de marzo de 1988, cuando se celebró por el barrio de Heliópolis un viacrucis penitencial en un paso adaptado con un monte de claveles.

En la mañana del 22 de enero del año 2006, el misterio al completo salió en su paso hacia la catedral de Sevilla para presidir la exposición cofrade «Munarco». 

La Misión, Viernes de Dolores 2017 | Francisco Santiago

Curiosidades

El Santo Cristo de La Misión muestra por todo su cuerpo tallado, de forma evidente, los signos de la pasión que el misterio representa, oculto a la visión del espectador. De gran expresividad, en el rostro, toda la potencia se concentra en los ojos que muestran, velados por las lágrimas, el encuentro con su Madre y las Santas Mujeres.

Porta la cruz en el hombro derecho al tiempo que extiende la mano izquierda en actitud de bendecir, todo ello unido al pecho descubierto y a la ausencia de corona de espinas y potencias. Una espina atraviesa su ceja izquierda. En la peana van colocadas, a modo de relicario, unas piedras certificadas de la Vía Sacra y en la peña que soporta el pie derecho, una lagartija muestra la firma de su autor.

Para poder realizar la imagen del Señor, el grupo joven pidió ayuda al barrio para el pago de la talla. Heliópolis se volcó con su hermandad. Se hicieron campañas, anunciadas y animadas incluso en las misas parroquiales, para la recogida de papeles usados que con posterioridad eran vendidos para poder sufragar los costos.

¿Por qué no es Nuestro Padre Jesús con la Cruz al hombro de la Hermandad del Valle?

Al contrario de lo que mucha gente piensa, el misterio de la Hermandad del Valle no alude a esta estación del viacrucis ya que está considerado una representación apócrifa. 

La imagen muestra a un Cristo que procesiona caminando erguido con la cruz a cuestas cargada sobre el hombro izquierdo, abrazada y sostenida con la mano de ese mismo lado. Aparece ligeramente girado hacia la derecha, extendiendo el otro brazo hacia delante, algo inclinado hacia abajo y con la mano abierta en serena actitud reconfortante. Dicha actitud responde a la composicion general del paso de misterio, que representa el momento histórico en el que Cristo calma y conforta a varias mujeres en su camino hacia el Calvario, destacando entre ellas la Verónica, a quien extiende su mano; por su parte, ella le enjuga su rostro con un paño donde queda impresa la cara de Cristo, según los textos canónicos y apócrifos. La escena es la sexta estación del considerado viacrucis tradicional.

El 26 de febrero de 2007, el Señor con la Cruz al hombro presidió el viacrucis del Consejo General de Hermandades y Cofradías de Sevilla.

La confusión apócrifa

Las alusiones a la Verónica son más profusas en los evangelios apócrifos que en las sagradas escrituras, pero de lo que no cabe duda es que la tradición piadosa popular está más que justificada. Son innumerables las corporaciones que por toda la geografía dan culto a la Verónica. En Sevilla, la Hermandad del Valle es la única que la tiene como titular y la única que cuenta con una imagen de la misma en un paso de misterio, aunque no hay que olvidar que en la Hermandad de Montserrat, sale una hermana vestida de hebrea, llevando un paño con el rostro de Jesús entre sus manos, emulando a la Santa Mujer Verónica.

Son las palabras recogidas por San Lucas las únicas que se refieren en los Evangelios al pasaje y a la figura de la Santa Mujer Verónica, pues realmente sabemos más de ella por la tradición popular cristiana que por los Evangelios, que expresamente ni tan siquiera la mencionan. 

Víacrucis tradicional

En el primitivo viacrucis de Sevilla que instauró en 1521 Fadrique Enríquez de Ribera, primer marqués de Tarifa, debía rezarse el ejercicio según el considerado viacrucis tradicional. Así se refleja en los diferentes azulejos que se sitúan entre la Casa Pilato y el humilladero de la Cruz del Campo, recorrido que siguió el viacrucis entre 1630 y 1873. De esta forma, la novena estación del primitivo viacrucis era la siguiente: Jesús cae por tercera vez.

Bibliografía

http://www.archicofradiaclaret.org 

http://www.hermandades-de-sevilla.org/la-mision

https://www.elvalle.org/titulares/cruz-al-hombro/

https://sevillapedia.wikanda.es/wiki/Nuestro_Padre_Jesús_con_la_Cruz_al_hombro_(Sevilla)

Coronación: Número 53 – Febrero 2011 (publicación editada por la Hermandad del Valle)

About Alberto Espinosa (77 Articles)
Redactor en De Nazaret a Sevilla. Licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense de Madrid. Periodista. Twitter: bertieespinosa.

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