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En imágenes, el culmen de la Semana Santa

La última de las jornadas de la Semana Santa empezó con la misma incertidumbre que también planeó sobre los días anteriores. Miradas al cielo y consulta de partes metereólogicos para que finalmente el Sol saliera a su hora estipulada desde el barrio del Plantinar. Día de pocos riesgos y cofradías de nuevo en la calle desde primeras horas de la tarde.

El Sol cruzó el Puente de San Bernardo para adentrarse en la ciudad, donde gran cantidad de público aguardaba su discurrir por Santa María la Blanca, Alfalfa, Cuesta del Rosario y Tetuán. Es esta la nueva zona donde empieza el Sábado Santo para muchos sevillanos. Varón de Dolores a los sones del Sol y la Virgen del Sol, que sigue estrenando cada año partes nuevas del palio que va completándose poco a poco.

Fotografías: Álvaro Muñoz, Juan de la Torre Santacana, Benito Álvarez, José Carlos B. Casquet, Antonio Gálvez.

Los Servitas pasaban por Santa Ángela con el tambor destemplado y el clasicismo de las marchas que acompañan a dos pasos que son exquisitos en su composición, además de tener el toque fúnebre que la jornada exige. Numeroso público para contemplar a la cofradía a lo largo de su recorrido, en la confirmación de que este día por la lluvia de los anteriores tuvo gran seguimiento en la calle.

Fotografías: José Carlos B. Casquet, Manuel Jesús Pérez, Antonio Gálvez.

La Trinidad salió desde su sede en la que aguardaba bastante público. Y esa fue la tónica general del día, al no haber salido las cofradías del viernes y estar el tiempo amenazante, hicieron que entre los turistas y quienes optaron por no ir a la playa y quedarse en la ciudad salieran en busca de las últimas cofradías de la Semana Santa. La Trinidad es una cofradía en la que además acompañan al paso del Decreto y Cristo de las Cinco Llagas dos de las grandes bandas de cornetas y tambores de la ciudad: Cigarreras y Tres Caídas respectivamente. La Virgen de la Esperanza de la Trinidad llegó a Campana con su tradicional petalada desde el edificio del Ocaso, a sones de Pasan los Campanilleros, Sevilla en estado puro.

Fotografías: Juan de la Torre Santacana, José Carlos B. Casquet, Benito Álvarez, Manuel Jesús Pérez, Antonio Gálvez.

El Santo Entierro salía puntal de su sede con el extenso cortejo representativo que cada año pone en la calle. Poderes político, militar y religioso para una cofradía que posee un sello particular, y que abre el paso de la Canina, alegoría del triunfo de la Cruz sobre la muerte, y del fin de la Semana Santa.

Fotografías: Juan de la Torre Santacana, Benito Álvarez, José Carlos B. Casquet, Manuel Jesús Pérez, Antonio Gálvez.

Y es cuando entra la Soledad de San Lorenzo cuando el fin está consumado. Sevillanía en estado puro para la cofradía de la Plaza de San Lorenzo. La primera dolorosa en procesionar bajo palio que paradójicamente hoy en día no lo hace. Particularidad de una cofradía que vive en su entrada uno de los momentos más especiales (y también bochornosos) de la Semana Santa: el duelo por cantar la última saeta. Nueve se cantaron, y dos se hicieron solapadas. Broche de oro que es una paradoja de la misma Semana Santa, donde a veces las cosas buenas se eclipsan por otras de menor importancia. Quedémonos con la belleza de la Soledad entrando en San Lorenzo con su candelería fundida.

Fotografías: Juan de la Torre Santacana, Antonio Gálvez.

Desde que la Resurrección tiene su nuevo horario (y ya van tres los años con este horario de salida) no es lo mismo la mañana de la jornada de Pascua. Desde que sale a la calle va acompañada por multitud de publico que aumenta cuando llega a la carrera oficial, de libre acceso, y que se llena para contemplar a la cofradía que da sentido a todo. La Resurrección es el (buen) final de la historia. Agrupación Virgen de los Reyes para el Señor, que a las ordenes de Antonio Santiago procesiona triunfal por las calles del centro. La Virgen de la Aurora, este año bajo el palio de Garduño de La Estrella puso el punto y final a la Semana Santa cuando entró en Santa Marina con los sones de «Amarguras». Lejos queda cuando la corporación salía a las 4 de la mañana, un horario que hoy en día no se concibe y cuya supresión en los próximos días será la confirmación del crecimiento de una jornada que es fundamental para entender la Semana Grande.