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La hermandades étnicas de la Sevilla Moderna

En la víspera del traslado de la Virgen de los Ángeles, titular de la Hermandad de los Negritos, para su Coronación Canónica de rango Pontificio, cabe destacar que durante la larga historia de la misma no ha sido la única hermandad étnica de nuestra ciudad. Durante la Edad Moderna otra hermandad de negros y una de mulatos convivían además de la nombrada anteriormente que atesora 626 años de historia, corporación que algunos estudiosos afirman que es la corporación más antigua en base a los documentos encontrados.

Hermandad de los Negritos.

La única corporación de las que existieron que se mantiene en nuestros días se funda en base a un hospital de negros fundado por Gonzalo de Mena y Roelas en la última década del siglo XIV, arzobispo enterrado en el interior de la catedral. Esta corporación ha pasado por intentos de disolución y de ocupación blanca, represiones ante la libertad de expresión que suponía estar reunidos, burlas y bulas durante los primeros siglos de su historia. El nombre popular con el que se conoce a la corporación viene del siglo XVIII.

Desde la fundación del hospital hasta la aprobación de las reglas en 1554 la documentación es bastante escasa y en muchos casos testimonios y referencias que han llegado hasta nosotros respecto a la hermandad, escasos en número y la mayoría de ellos indirectos o procedentes de épocas posteriores aunque relativamente cercanas.

La fundación de este hospital parece ser que viene marcada por la necesidad de atender la gran cantidad de esclavos desamparados o bien por vejez o por deficencias físicas y que en los primeros años del mismo se crease una hermandad para tal fin. Cabe indicar también que en los primeros años del mismo el rey Enrique III de Castilla promulgó unas leyes que mejoraba la vida y situación de los esclavos. Además en los siglos posteriores con la colonización y cristianización de América se copio el modelo de hermandades étnicas.

La primera Regla conocida de la hermandad, que data de 1554, estaba encabezada, con el siguiente título que este recoge en su síntesis histórica: «Comienza la Regla de la Hermandad y Cofradía de la Piedad y Nuestra Señora de los Ángeles“. Las mismas advocaciones, aunque algo trastocadas, aparecen en el año 1651, en el Libro de Cuentas, al anotarse una partida de gastos «de la Cofradía de Nuestra Señora de la Piedad y los Ángeles«, aunque ello constituye excepción, ya que en todos los demás lugares el título que siempre figura, desde los primeros libros que se conservan, que son de la primera mitad del XVII, hasta que aparece por primera vez el nombre del Cristo de la Fundación, ya en el siglo XVIII, es el de Hermandad y/o Cofradía de Nuestra Señora de los Ángeles.

De todas formas, puede afirmarse que la primitiva advocación bajo la que estuvieron el Hospital y la hermandad fue la de Nuestra Señora de los Reyes. La mayoría de los cronistas e historiadores que se han interesado, en distintas épocas, por la cofradía citan este título y también, ocasionalmente, el de Nuestra Señora de la Estrella o Nuestra Señora de Gracia, pero estas advocaciones no están suficientemente documentadas. La realidad debió ser que, tras una primera época de denominarse «de los Reyes» pasó a titularse «de los Ángeles», si bien en el interior de las Reglas conservadas el título de la Virgen es un tercero: «de la Piedad».

Sus Reglas, del año 1554 indican que hacía estación de penitencia en la noche del Jueves Santo con un cortejo donde se incluían cofrades de luz y de sangre, y con hermanas con el rostro descubierto. Hasta 1604 se hacía al humilladero de la Cruz del Campo, pero tras el decreto del arzobispo Niño de Guevara hubo de hacerse hasta la iglesia catedral, lo cual ocasionó graves incidentes con la Cofradía nobiliaria de la Antigua y Siete Dolores por el orden de paso.

La cofradía respondía a un modelo estrictamente étnico y cerrado: en el capítulo primero de las Reglas se citan solamente a los negros como posibles hermanos de la misma, modelo que cambia en el siglo XIX con la abolición de la esclavitud.

Pero no fue la de los Negritos la única hermandad de negros que hubo en la Sevilla del siglo XVI. En el último tercio de dicho siglo se aprueban las reglas de otra hermandad de negros, en el arrabal de Triana, y de una de mulatos, ésta intramuros de la ciudad.

Hermandad de los Negros de Triana

Debido a una ordenanza del Concejo de la Ciudad en 1522, los negros tenían la obligación de vivir en extramuros de la ciudad por lo que era muy común verlos por los arrabales, entre los que se encontraba el trianero.

En el final de la calle Castilla, a la altura de la actual calle Procurador, entonces denominada Portugalete, precisamente porque de Portugal procedían una gran parte de los negros asentados en el entorno, construyeron éstos un hospital y ermita, bajo la advocación de la Virgen del Rosario, constituyendo también una hermandad con este nombre y el de «Sangre de Jesucristo». En 1584 le fueron aprobadas Reglas en que se incluía la procesión de disciplinantes, con estación a cuatro iglesias trianeras el Jueves Santo, el mismo día en que tenía fijada su estación su homóloga sevillana. En estas reglas se establece, al igual que en las aprobadas treinta años antes a aquella, que la corporación era exclusiva para negros: ambas hermandades respondían, por consiguiente, a un carácter étnicamente cerrado.

Aunque no se conocen reglas anteriores a las de 1584, se tiene la total certeza de que existían anteriormente debido a los pleitos entre esta y el convento de San Pablo (Dominico) debido a la advocación de su titular. Como resultado, los negros trianeros tuvieron que modificar el nombre de su titular, denominándose a partir de entonces «Cofradía del Rosario de Nuestra Señora de las Cuevas», adoptando el título de la cercana Cartuja.

En 1673 se tiene la certeza de que ya no era exclusiva de hermanos negros por lo que había perdido su caracter étnico. Tras un nuevo pleito con los dominicos se le cambia el nombre a la titular y se le pone como advocación «Nuestra Señora del Patrocinio». Pocos años después, en 1689, ya en franco declive, la hermandad se fusionaría con la del Cristo de la Expiración y Virgen de la Paz que, procedente de Sevilla, se había instalado en la misma capilla del Patrocinio y encargado la que habría de ser portentosa imagen del Cristo del Cachorro.

Su desaparición se pudo deber sobre todo, al descenso, desde mediados del siglo XVII, del número de negros que existían en Sevilla, tanto por la gran mortandad que produjo la gran epidemia de peste de 1649, como por la mucho menor entrada de nuevos esclavos desde esos mismos años debido entre otras razones, a la independencia de Portugal. La hermandad sevillana consiguió superar este trance pero para la trianera supuso una crisis que la llevó a su virtual desaparición, probablemente al ser menos numerosa y estar menos consolidada que su homónima.

Hermandad de los Mulatos.

Poco antes de la aprobación de reglas de la Hermandad de Negros de Triana, se fundó la hermandad de los mulatos. La norma de 1572 indica que era una corporación étnicamente cerrada, al solo permitir hermanos «pardos». Se funda en el Hospital de la Virgen de Belén pero poco después   se trasladó a la parroquia de San Ildefonso con sus imágenes titulares: un Ecce Homo con la advocación de Santo Cristo de la Demostración (el actual señor de la Salud y Buen Viaje) y Nuestra Señora de la Presentación (nada tiene que ver con la actual dolorosa del Calvario). Allí labraron su capilla y desde ella realizaban su estación de penitencia el Miércoles Santo, con tres pasos: el primero compuesto por varias figuras, que representaba la escena de la presentación de Jesús al pueblo; el segundo con un crucificado, con el título de Calvario, y el tercero con la Virgen de la Presentación bajo palio.

La última salida en Semana Santa de la hermandad de los mulatos fue en 1731, entrando en fuerte declive y desapareciendo de hecho por los años 1760. Tras la reconstrucción de San Ildefonso en el siglo XIX y la hechura para la misma de una nueva dolorosa se crea la Hermandad del Calvario con la misma y el crucificado de este templo, que nada tiene que ver con esta corporación descrita anteriormente.

About Javier Reguera (193 Articles)
Redactor en De Nazaret a Sevilla. Estudiante de Historia por la Universidad de Sevilla. Twitter: javireguera1

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